Sargento de Florida buscó en base de datos oficial a unas 150 mujeres para tener sexo

Las autoridades sostienen que el implicado se inventaba casos para contactar a las víctimas, la mayoría hispanas que no hablaban bien el inglés
Sargento de Florida buscó en base de datos oficial a unas 150 mujeres para tener sexo
Marines se encuentra bajo licencia administrativa sin sueldo.
Foto: (Suministrada / Policía de Bradenton)

El sargento del Departamento de Policía de Bradenton (DPB), en Florida, buscó información de unas 150 mujeres en la base de datos de su trabajo en un intento de contactarlas y mantener relaciones sexuales con ellas.

Autoridades como el Buró Federal de Investigaciones (FBI) evalúan la prueba contra Leonel Marines, que se encuentra bajo licencia administrativa sin sueldo, para determinar si proceden cargos en su contra.

Marines, que renunció al Departamento en octubre, habría enfocado su búsqueda en hispanas que no hablaban bien el inglés.

La jefa de la dependencia policial, Melanie Bevan, dijo a medios locales, esta semana, que el oficial empleó la base de datos del Departamento como su aplicación privada de citas.

“Sostuvo esta conducta durante años, desde 2012“, explicó Bevan.

“Para ir al grano, Leonel Marines no empleó estos datos con fines de aplicación de la ley en absoluto“, precisó la funcionaria. “En cambio, los usó de múltiples formas —desde las redes sociales, llamadas telefónicas no pedidas, visitas domiciliarias fingiendo que iba por un tema policial, lo que sea— para intentar conseguir citas con estas mujeres. Era muy persistente y a veces tuvo éxito”.

La pesquisa inició con la denuncia de los padres de una mujer a la que Marines persiguió hasta su casa en junio de 2018.

La víctima apenas había llegado a la vivienda cuando el oficial golpeó a la puerta.

Cuando sus superiores le preguntaron sobre el tema, Marines afirmó que había seguido a la mujer porque a su vehículo supuestamente le faltaba una luz; posteriormente, dijo que tenía la impresión de que conducía intoxicada. Las dos versiones hizo que Bevan ordenara la investigación.

Pero ése no fue el primer incidente que provocó suspicacia en los supervisores de Marines. En marzo de 2012, una mujer denunció al sargento, ya que se había presentado varias veces a su domicilio y le hacía preguntas personales.

Al ser cuestionado por los motivos para buscar información sobre la mujer, respondió que no había ninguna razón particular, pero que tenían amigos en común y le dio curiosidad.

La misma auditoría que reveló esta búsqueda sospechosa arrojó exploraciones dudosas de otras ocho mujeres.

Marines afirmó que no las reconocía y que no recordaba si lo había hecho en relación con algún caso.