Reacciones encontradas tras propuesta de ley para convertir a Puerto Rico en estado de EEUU

Reacciones encontradas tras propuesta de ley para convertir a Puerto Rico en estado de EEUU
La comisionada residente de Puerto Rico, Jenniffer González, y el congresista de la Florida Darren Soto. Detrás, a la izq., el gobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló.
Foto: Cortesía

La decisión del congresista Darren Soto de presentar una propuesta de ley para convertir a Puerto Rico en el estado 51 de Estados Unidos tomó a muchos por sorpresa, incluso a aquellos que han apoyado la carrera política del legislador, de ascendencia boricua, por considerarlo que era el congresista de todos los puertorriqueños sin importar su posición sobre el estatus de la isla caribeña.

Y es que el complicado sistema político de Puerto Rico se ve reflejado en los tres principales partidos políticos en la isla. Mientras el Partido Popular Democrático (PPD) apoya el Estado Libre Asociado, el Partido Nuevo Progresista (PNP) busca la anexión a EEUU y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) quiere la independencia de EEUU. Por tal motivo el apasionado debate ha convertido a la política en el “deporte favorito de los puertorriqueños”, dividiendo a la población de la isla y –a los boricuas en el continente- en las tres disyuntivas antes mencionadas.

Para Peter Vivaldi, puertorriqueño afiliado al Partido Republicano de Florida, esta propuesta de ley ha sido histórica porque nunca antes nadie la había presentado con el poder que tiene un congresista federal. “Es algo que me tomó de sorpresa, una sorpresa positiva porque creo que es tiempo de que Washington tome una decisión. Me molestan mucho los grupos que dicen que no se les pidió permiso y que es una traición”, señaló el republicano y recordó que el excomisionado Pedro Pierluisi y la actual comisionada residente Jenniffer González presentaron propuestas similares, pero sin en voz ni voto.

Y es que la protesta de muchos sectores puertorriqueños no se hizo esperar después del anuncio y Alianza for Progress junto con sus aliados enviaron un comunicado donde expresaron que Puerto Rico debe ejercer su autodeterminación y por lo mismo se oponen a la “unilateral imposición de la estadidad o cualquier opción de estatus único por parte del Congreso”. Alianza for Progress añade que está de acuerdo en que debe terminar el colonialismo que perjudica a Puerto Rico y su gente.

“El colonialismo nos ha enfrentado a unos contra otros por más de 120 años, lo que ha distraído y paralizado nuestra capacidad de abordar muchos de los deberes gubernamentales más básicos, como proporcionar infraestructura y las condiciones para una economía y una sociedad saludables. El estorbo económico que es el colonialismo ha llevado a dos terceras partes de nuestra gente a abandonar nuestra isla y a buscar una vida mejor en Estados Unidos”, escribe el comunicado.

La organización va más allá y pide un nuevo referéndum vinculante que permita a los puertorriqueños determinar libremente su futuro en lugar de que se imponga la solución de una parte sobre el resto. Afirmó que el referéndum de 2017, que es utilizado para justificar un proyecto de ley unilateral de estadidad, no fue un proceso democrático sino una elección elaborada por el partido PNP a su gusto y que fue boicoteado por más del 70% de los votantes de la isla, incluidos todos los demás partidos políticos puertorriqueños.

Mientras tanto, le piden al Congreso que se concentre en trabajar para garantizar el desarrollo económico y la supervivencia de Puerto Rico que se describen en la carta de “Power4PuertoRico” a los candidatos presidenciales de 2020. Esta carta incluye en su esquema para Puerto Rico la petición de un proceso de autodeterminación es justo que incluya a todos los lados del debate y sea vinculante para el gobierno federal.

“Yo he estado trabajando con Darren [Soto] siempre y voté por él y le pedimos varias reuniones para organizar una agenda”, dijo Carlos Guzmán, presidente del Concilio Nacional de Liderazgo Puertorriqueño. Explicó que hicieron esa solicitud a Christine Biron, jefa de personal de Soto, quien cambió varias veces las reuniones y al final tuvieron una reunión tensa con Vivian Rodríguez, empleada de la oficina del congresista.

“Aparentemente no le interesa reunirse con nosotros, porque nosotros les dijimos que somos el pueblo y dueños de la agenda y no Darren, eso no les cayó bien. Pero yo creo que Darren está haciendo un pago político. Rosselló lo apoyó en su campaña y Darren le está haciendo la retribución para llevar a Rosselló a la reelección, pero Rosselló tiene un desastre de gobierno y como pasa siempre que vienen las elecciones los ‘penepes’ y ‘populares’ se inventan el estatus para agitar a sus huestes. Entonces es ingenua la movida de Darren porque Puerto Rico lleva 120 años bajo el yugo de Estados Unidos y no ha habido forma de conseguir la estadidad en 120 años y él quiere conseguirla en 90 días”, dijo el activista comunitario.

“Él hizo la campaña arropado en mi bandera puertorriqueña y su propaganda tiene mi coquí, la gente interpreta que él es un congresista para los puertorriqueños tanto aquí como en Puerto Rico, pero lamentablemente al declararse estadista está excluyendo al 70% del electorado incluyendo a los estadolibristas, los soberanistas, los independentistas y los neutrales, incluidos los de Florida que también tienen diferencias políticas”, explicó el puertorriqueño.

Guzmán aseguró que a Soto no le interesan sus electores sino los que donan fondos y los estadistas le dan dinero para su campaña e inclusive aseguró que hay una gran lista de republicanos estadistas que apoyan al legislador demócrata.

Luis Pastrana, experto en la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico que se aprobó en 1952, dijo que la propuesta de anexión a EEUU es una intromisión inválida de parte del señor Soto. “El estatus político de Puerto Rico le incumbe a los puertorriqueños no a los que usan parte de sus raíces para fines politiqueros cuando así le conviene”.

Ney Rivera, independentista puertorriqueño quien apoyó los esfuerzos en Orlando para sacar de la cárcel al nacionalista Óscar López Rivera y en cuya campaña también participó el congresista Soto, dijo que lo que ha hecho el congresista es una “puñalada trapera al pueblo puertorriqueño, porque él es de ascendencia puertorriqueña, pero ni se crió, ni nació en Puerto… Para mí no es puertorriqueño, por tal motivo él no sabe cómo es vivir en una colonia por 120 años”. Rivera comentó que, a su juicio, el legislador va a perder la reelección por tomar partido por los estadistas.

Vivaldi opina lo contrario y dijo que la decisión no va a afectar la reelección de Soto ya que los independentistas que votaron por él son “una minoría” y que el legislador ha trabajado para todos, tanto independentistas, como republicanos y demócratas y también para los puertorriqueños, colombianos, venezolanos y mexicanos.

Para ser convertida en ley la propuesta de Soto tendrá que lograr la aprobación de los demócratas (mayoría en la Cámara) pero también de los republicanos (mayoría en el Senado) y ser avalada por el presidente Donald Trump, quien mantiene un enfrentamiento con el gobierno de Puerto Rico y le quiere negar fondos para reconstrucción por los huracanes Irma y María.

En el pasado, funcionarios de Florida como John Tobia, comisionado del Distrito 3 del Condado de Brevard, quiso pasar una resolución que le negaba a Puerto Rico convertirse en el estado 51 de Estados Unidos. Argumentó que las cargas impuestas a los contribuyentes de EEUU “para remediar décadas de mala administración y socialización por parte del gobierno de Puerto Rico serían insostenibles”.

Vivaldi dice que para remediar la mala economía de Puerto Rico se debe eliminar la Ley de Cabotaje y en última instancia quien decide el destino de la isla caribeña es el Congreso y Trump tendría que firmar la ley.

El proyecto de ley

La iniciativa de ley HR 260 patrocinada por Darren Soto para que Puerto Rico se vuelva el estado 51 puede consultarse en www.congress.gov/bill/115th-congress/house-bill/260