Faith in Florida: La legislatura no debe obstruir la democracia y la voluntad de los votantes

Faith in Florida: La legislatura no debe obstruir la democracia y la voluntad de los votantes
Maria Revelles, subdirectora de Faith in Florida.
Foto: Cortesía

Con menos de 36 horas de aviso y en medio de la sesión legislativa que solo tiene 60 días en la Florida, legisladores en Tallahassee presentaron y aprobaron un proyecto de ley draconiano que intenta limitar severamente el acceso a la democracia directa que nos dan enmiendas constitucionales por petición de los ciudadanos, que los votantes en Florida han disfrutado durante décadas y han utilizado para aprobar derechos y legislación que los políticos habían impedido o rechazado.

Estos proyectos de ley buscan restringir el acceso a las enmiendas de iniciativa directa. Se han presentado como prioridad para el presidente del Senado, el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes y el gobernador, Ron Desantis, y de ser aprobados restringirían drásticamente la capacidad de los ciudadanos para llevar una enmienda al voto en las elecciones.

No es la primera vez que la Legislatura de Florida ha rechazado la voluntad de los votantes. Ahora mismo está sucediendo contra la Enmienda 4, una de las mayores expansiones de derechos de voto en décadas, donde los legisladores están interviniendo y poniendo en vigor cambios e interpretaciones a la enmienda que apoyaron los votantes masivamente con un lenguaje que dejará a muchos ciudadanos que fueron convictos y ya cumplieron su sentencia sin los derechos que la voluntad de la gente de Florida ya les otorgó.

Las iniciativas de votación necesitan para pasar un apoyo mayor que cualquier candidato estatal. Desafortunadamente podemos interpretar que esto es un intento de ciertos grupos de intereses especiales para intentar rechazar varias campañas de peticiones que actualmente se están moviendo. Entre esas se encuentra el aumentar el salario mínimo, expandir Medicaid, abrir las primarias y desregular servicios públicos entre otras iniciativas. De aprobarse estos proyectos de ley, se arrancará de las manos de nuestras comunidades y ciudadanos comunes la posibilidad de postular sus peticiones y ganarlas debido a lo difícil que lo hace. Estos proyectos aumentarían el total de votos requeridos para ganar una consulta de un 60% que es actualmente a dos terceras partes del total de votos para aprobar enmiendas constitucionales, prohibirían incentivos para los que trabajen como recolectores de peticiones, incluirían un requisito de residencia y varios otros requisitos problemáticos que tendrán como resultado hacer que sea tan complicado y difícil que los grupos comunitarios, los ciudadanos comunes o grupos de fe simplemente no podrían ejercer esta iniciativa de participación directa en la democracia de Florida.

Este ataque a la capacidad de los ciudadanos para poder mover sus iniciativas es totalitario y moralmente incorrecto y parece formar parte de un plan mayor para restringir el acceso al voto y a otros derechos civiles que han alertado a la comunidad de fe a tomar medidas y acción. Necesitamos ser proactivos y no reactivos.

Nos preocupa grandemente el derecho al voto de cada uno de los más de 1.5 millones de los ciudadanos que cumplieron sus sentencias y sus derechos les fueron devueltos gracias a la voluntad de los votantes bajo la Enmienda 4, nos preocupan las restricciones que estos proyectos de ley en la legislatura pueden imponernos porque cuando nuestras manos están atadas no podemos luchar en libertad para que Florida sea justa para todos aquellos que necesitan cuidados de salud asequibles, se nos dificulta luchar por aumentar el salario mínimo para aquellas familias trabajadoras que merecen salarios dignos, se nos impide el trabajar para brindar las protecciones y acceso a vivienda que nuestras comunidades necesitan y que nuestra fe nos llama y nos exige: sanar al enfermos, alimentar al hambriento, recibir al extranjero.

La legislatura no debe obstruir la democracia y la voluntad de los votantes, sin embargo los invitamos a unirse a las comunidades de fe y crear una Florida donde todos pertenecemos  y tenemos voz y voto diecto en las decisiones que afectan nuestra vida.