El campo no es lugar de trabajo para jóvenes

La caída de la inmigración imposibilita el rejuvenecimiento de la mano de obra
El campo no es lugar de trabajo para jóvenes
Los trabajadores del campo foráneos son entre el 54% y el 58% del total de personas que trabaja en las cosechas de los campos.
Foto: Iván Mejía / EFE

Desde que en 2008 empezara a caer la inmigración las labores del campo están en manos de personas cada vez más mayores. Según el departamento de Agricultura la edad media de los trabajadores del campo es de 38.8 años cuando era de tres menos en 2006. Y el aumento de esta media es por que los jornaleros nacidos en el extranjero  tienen ahora una edad media de 41.6 años.

Los trabajadores del campo foráneos son entre el 54% y el 58% del total de personas que trabaja en las cosechas de los campos y con los animales de granja entre otras tareas.

La menor llegada de inmigrantes desde la Gran Recesión ha hecho que sean mayoría los jornaleros de pasadas olas migratorias. Además refleja  la caída en la llegada estimada de inmigrantes indocumentados de México que entre 2007 y 2017 ha sido un 22% menor.

El informe del Departamento de Agricultura dice que el envejecimiento de la mano de obra es una preocupación de los empleadores porque los trabajadores mayores son menos productivos en los trabajos que demandan más fortaleza física. Además muchos están cerca de la jubilación “con pocos reemplazos en el horizonte”, explican desde Washington.

Más mujeres se han incorporado a estas labores y ya son el 25% frente al 19.5% de antes de la crisis.

Los granjeros han incrementado la mecanización del campo para facilitar la tarea a los jornaleros con plataformas hidráulicas para la recogida de cosechas en árboles (en vez de escaleras) y cintas transportadoras móviles para reducir las distancias en las que se tiene que transportar carga.