Editorial: Una mentira que divide

El Presidente crea un enfrentamiento falso que causa resentimiento hacia Puerto Rico
Editorial: Una mentira que divide
Varias zonas de Puerto Rico quedaron devastadas tras el paso del huracán María.
Foto: Ricardo Arduengo / Getty Images

Es difícil saber cuál es el récord del Presidente Donald Trump para repetir una mentira en una misma oración. Seguramente debe estar en esa lista las seis veces que dijo en una frase hace unos días que Puerto Rico es la región que más ayuda recibió en la historia de Estados Unidos con 91,000 millones de dólares.

Puerto Rico recibió $11,200 millones de dólares como ayuda ante la devastadora destrucción causada en la isla por el huracán María en 2017. Se aprobaron $40,800 millones de dólares que no fueron distribuidos. La cifra de $91,000 millones de dólares es el cálculo más pesimista sobre el costo potencial a lo largo de la vida estimado por la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca.

Este número en la boca de Trump sirve para crear divisiones y rencores.

Desde enero hay un proyecto de ley para dar fondos de emergencia a los estados perjudicados por huracanes e inundaciones. La demora se debe al rechazo de la Casa Blanca a proveer más fondos para Puerto Rico. La Cámara Baja aprobó votó el viernes pasado una medida con el respaldo de más de 30 congresistas republicanos, que desafiaron el deseo presidencial de rechazar el paquete legislativo.

Trump dice que Puerto Rico recibió $91,000 millones de dólares, mientras que Alabama, las Carolinas, Georgia, Florida y Louisiana no recibieron nada, por la negativa de los demócratas a preferir una isla habitada por puertorriqueños a estos estados. El Presidente crea un enfrentamiento falso que causa resentimiento hacia estos latinos. Es la misma estrategia que con los inmigrantes.

Los agricultores de estos estados padecen los estragos de las inundaciones y el cambio climático que causa fenómenos extremos. A a eso le suman las dificultades para vender sus productos por la guerra comercial que Trump mantiene con China. La Casa Blanca prefiere hablar de Puerto Rico que de su política ambiental y comercial.

Los legisladores republicanos que apoyaron en la Cámara Baja los más de $19,000 millones de dólares de asistencia prefieren ayudar a sus representados que prestarse a los juegos de Trump.

El problema con el dinero aprobado de asistencia es la dificultad de la administración Trump para desembolsar.

Nueve senadores republicanos enviaron el viernes una carta a la Casa Blanca pidiendo que se entreguen los $16,000 millones de dólares en fondos para desastres aprobados en 2017 y 2018.

La mentira de los $91,000 millones de dólares causa una división que se explota políticamente. Le permite a Trump usar un chivo expiatorio latino para los problemas, cuando él es el que no distribuye el dinero y se niega a aprobar más fondos.

Como si fuera poco el Presidente dice que los puertorriqueños son unos desagradecidos porque ningún “ser humano los cuidó” como él. Sobre llovido, mojado.