Controversial ley antinmigrante es promulgada en Florida

Controversial ley antinmigrante es promulgada en Florida
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, al firmar la nueva ley estatal "antisantuario" que obkiga a jurisdicciones locales a colaborar con las autoridades de Inmigración.
Foto: Cortesía

El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, firmó una controvertida ley el pasado viernes que impide que municipios, ciudades y condados se conviertan en “santuario” para inmigrantes indocumentados y obliga a estas localidades a cooperar con las autoridades federales con detenciones para la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, siglas en inglés).

“Me siento orgulloso de firmar el proyecto de ley que me presentó la Legislatura de la Florida para defender el estado de derecho y garantizar que ninguna ciudad o jurisdicción pueda obstaculizar la cooperación de Florida con nuestros socios federales para hacer cumplir la ley de inmigración”, dijo DeSantis en una declaración el viernes. “Se trata de seguridad pública, no de política. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance y usar todas las herramientas disponibles para garantizar que nuestras comunidades estén seguras”.

Según el comunicado emitido por la oficina de prensa del gobernador, la nueva ley hará que las comunidades de la Florida sean más seguras al exigir que las cárceles de los condados celebren acuerdos con ICE para “retener temporalmente a personas sujetas a detención por su estatus de inmigrantes. Esto asegurará que los delincuentes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos no sean liberados de nuevo en nuestras comunidades”, dice la información.

La ley fue aprobada por el Senado estatal con 22 a favor y 18 votos en contra, mientras en la Cámara de Representantes se aprobó con más de 20 votos. Entrará en vigor a finales del año.

“Esta gente tiene racismo, prejuicio y odio dentro de ellos hacia personas que consideran inferiores [los indocumentados]. Eso es todo lo qué hay”, dijo Trini Quiroz, activista ecuatoriana con más de 30 años viviendo en Orlando, en alusión a los impulsores de esa ley.

Grupos como Mi Familia Vota se opusieron a la ley por considerarla racista y porque persigue a minorías, en especial latinos, que serían identificados por su perfil racial. “Esto socava la seguridad pública, haciendo que nuestros vecindarios y ciudades sean menos seguras al exigir que las autoridades locales dediquen menos tiempo y recursos a combatir el crimen en las comunidades locales y más a hacer el trabajo de las autoridades federales de inmigración”, dijo Athziri Barrera de Mi Familia Vota.

También grupos legales ya preparan demandas. La nueva ley podría enfrentar desafíos en las cortes por parte de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés), quien criticó la medida como “inconstitucional”. “Esta ley es antiinmigrante, inconstitucional, inhumana y perjudica a nuestras familias y comunidades”, dijo la ACLU de Florida en Twitter.

“El gobernador firmó la ley el viernes para complacer a su amigo Donald Trump que viene este martes”, dijo Violeta Burgos, puertorriqueña y líder comunitaria. La ley antiinmigrante de Florida llegó un poco antes de que administradores del gobierno del presidente Trump sugirieron que enviarían a inmigrantes indocumentados a ciudades santuario, presuntamente incluyendo dos condados del sur de la Florida: Broward y Palm Beach. Posteriormente, la administración negó que tuviera planes en ese momento para transferir inmigrantes a esos condados.