El Tribunal Supremo ordena a Pierluisi dejar el cargo de gobernador de Puerto Rico

Decretó que su juramentación fue contraria a la Constitución de la isla. La secretaria de Justicia Wanda Vázquez se perfilaba, al cierre, para ser temporalmente la gobernadora y se afirmaba que la comisionada residente Jenniffer González podría pronto sucederla. Voces boricuas en Orlando reaccionan a ello
El Tribunal Supremo ordena a Pierluisi dejar el cargo de gobernador de Puerto Rico
El Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que la juramentación de Pedro Pierluisi como gobernador de Puerto Rico fue inconstitucional.
Foto: EFE

En menos de tres semanas Puerto Rico tendrá tres gobernadores. El renunciante Ricardo Rosselló, el autonombrado Pedro Pierluisi y Wanda Vázquez, quien según dicta la Constitución del Estado Libre Asociado (ELA) asumirá el cargo en su calidad de secretaria de Justicia, luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que la juramentación de Pierluisi no fue legítima.

Y muy pronto podría tener una cuarta persona al frente de La Fortaleza, pues se afirma que la comisionada residente Jenniffer González se perfila para relevar en breve a Vázquez y ser la mandataria de la isla caribeña hasta las elecciones de 2020.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó por unanimidad este miércoles que la Ley 7, enmendada en 2005, es anticonstitucional y no justifica la juramentación de Pierluisi como gobernador, quien aunque contó con el aval del la Cámara de Representantes no obtuvo el del Senado de la isla luego de que Rosselló lo nominó secretario de Estado.

Ante ello puertorriqueños en Florida siguen con interés el desarrollo de los sucesos relacionados con el cambio de gobernador en la isla y aunque dicen que solo les queda estar al pendiente de lo que sucede, apoyarán al pueblo en sus demandas de justicia.

“El Tribunal hizo lo que tenía que hacer. Determinó la ilegalidad que cometió Pierluisi y aplaudo el hecho de que tengamos a una mujer [Wanda Vázquez] como gobernadora por segunda vez en la historia”, dijo Jimmy Torres Vélez, presidente de Iniciativa Acción Puertorriqueña.

“Fue el último chanchullo de Pedro Pierluisi, de quedarse con la gobernación sin pasar por el crisol de la gente… [los legisladores] que han sido electos. Creo que fue una victoria de la democracia, de la Constitución del Estado Libre Asociado que establece un orden de derecho. Y, le guste o no le guste, si queremos cambiarla tenemos que ir a los procesos electorales”.

Pierluisi estaba obligado a dejar el cargo de gobernador a partir del momento que la sentencia fue efectiva,  las 5 pm del miércoles 7 de agosto, según dice el documento legal avalado por los jueces.

“Sí, tenemos gobernadora nueva”, festejó el puertorriqueño Armando Guernica. “El trabajo del Tribunal Supremo no es complacer inclinaciones políticas sino respetar la Constitución. Denle gracias a esa maravillosa legislatura que nos echamos, la cual no quería ser la culpable de tumbar al licenciado Pierluisi por miedo a las repercusiones políticas”.

El máximo tribunal de Puerto Rico recogió los argumentos del Senado, que observaron que la juramentación de Pierluisi como primer ejecutivo, avalada por la Ley 7, debía declararse nula ya que se violentaron las prerrogativas constitucionales de la Cámara alta al no permitirle evaluar el nombramiento del funcionario como secretario de Estado.

A tres días de haber juramentado Pierluisi como gobernador, la polémica llegó finalmente a manos del Supremo el pasado lunes, 5 de agosto, cuando este foro judicial atendió la demanda del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, quien reiteró en una sesión extraordinaria que Pierluisi no contaba con los votos en ese cuerpo legislativo para ser confirmado. Al final, esa votación en el Senado nunca se concretó.

Pierluisi fue nominado secretario de Estado en los últimos días del gobierno de Rosselló, quien renunció tras un amplio repudio popular a casos de corrupción en su administración y a las afirmaciones ofensivas del mandatario y sus allegados en un chat. La ley en Puerto Rico dice que es el secretario de Estado quien debe suceder al gobernador si este falta o renuncia.

Pero Pierluisi no fue ratificado por ambas cámaras legislativas de Puerto Rico, y eso creó una controversia sobre su legitimidad.

Sobre Pierluisi pesaban dudas y descontento debido a su historial de vínculos con las cúpulas de poder puertorriqueñas, el cabildeo que su firma legal hizo para traer ceniza de carbón a Florida y sus lazos con la Junta de Control Fiscal, un ente creado bajo la Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad de Puerto Rico mejor conocida como PROMESA.

Julio Zayas, activista y conductor del programa de radio ‘Con sabor boricua’, dijo que Vázquez como gobernadora solo será una figura decorativa por un tiempo mientras se nombra a un secretario de Estado. “En el gobierno de Puerto Rico se puede esperar cualquier cosa”, agregó el comunicador.

Se afirma que Gonzáles podría así ser nombrada secretaria de Estado y luego Vázquez le cedería el gobierno de la isla.

Como lo dijo el abogado puertorriqueño Ángel Fontanez, el Tribunal Supremo de Puerto Rico fue el que interpretó la Constitución y decidió el destino de Pierluisi.

Pero hay voces que señalan que se requieren enmiendas constitucionales para integrar mecanismos más democráticos a la Constitución, como elecciones especiales.

“Creo que durante los próximos 12 a 18 meses esa situación habrá de cambiar. Varios constitucionalistas han expresado durante la última década la necesidad de enmendar la Constitución para atemperarla al presente y para resolver algunas lagunas en el estado de derecho que dejaron los constituyentes”, opinó el abogado puertorriqueño.

Para Zulma Vélez, activista puertorriqueña que reside en Kissimmee, la forma en que Pierluisi llegó a la gobernación, seguida de una juramentación en secreto, y sin haber sido confirmado cabalmente como secretario de Estado son ofensas para un pueblo que ya ha sufrido mucho.

“El Tribunal Supremo dio con la clave, porque era inconstitucional la Ley 7. Estoy de acuerdo con la decisión del Tribunal. Ahora lo importante es que no se siga perpetuando el mismo grupo de personas que están envueltas en las decisiones del exgobernador Rosselló. Que no tengan relación con los grupos que han sido calificados como corruptos. Yo quisiera que el gobernador fuera una persona diferente a los que están en el mismo círculo de poder. No es a un padrino al que debes escoger. Es la gobernación de un pueblo que está en crisis. Debe ser alguien que no esté ligado con esos grupos”, concluyó Vélez.