El cambio climático, amenaza que comparten Florida y Puerto Rico

El cambio climático, amenaza que comparten Florida y Puerto Rico
Asistentes al Green Encuentro en Valencia College, Osceola. (Roxana de la Riva / La Prensa)
Foto: Roxana de la Riva / La Prensa

Green Encuentro fue un simposio ambientalista entre activistas, empresarios y líderes comunitarios de Florida y Puerto Rico que comparten la preocupación del cambio climático porque han visto que el calentamiento global provoca huracanes más frecuentes y con más intensidad. También se reunieron para buscar formas de incidir en las políticas sobre el cambio climático. El evento se realizó en la escuela Valencia College en Osceola, donde se trataron temas como energía alternativa y renovable, conservación, el aumento de los niveles del mar y la reciente polémica por el desecho de cenizas de carbón en vertederos del Condado de Osceola.

“Este encuentro lo quisimos hacer con el tema del medio ambiente principalmente porque nos afecta a Puerto Rico y Florida, porque ambas geografías están ubicadas en el camino de los huracanes y es muy importante, como personas vulnerables que somos, que hablemos del tema y nos convirtamos en portavoces para alertar al resto del planeta y a la misma gente que vive aquí porque mucha gente no se preocupa”, dijo Marcos Vilar, director de Alianza for Progress, quien convocó al foro. Otras organizaciones participantes fueron ReThink Energy Florida, The CLEO Institute, Mom’s Clean Air, Sierra Club, Hispanic Federation, CHISPA, FCV, Albizu University, Jasperi Consulting, Pisco y Nazca.

El objetivo del simposio fue aprender de qué manera se enfrentan problemas comunes. “Estamos identificando una red de líderes en el sector ambiental, económico, educativo y de la salud porque los queremos conectar a través del estado y trabajar de manera constructiva como comunidad en momentos cuando nuestros gobiernos nos están fallando”, dijo Vilar.

Durante la reunión se presentó un proyecto de desarrollo sustentable elaborado completamente por miembros de la comunidad de Maricao, Puerto Rico, que busca reconstruir la zona cafetalera de la isla. Este esfuerzo inició hace más de un año con el rescate de una escuela que el gobierno cerró y ahora esa escuela es utilizada para el desarrollo económico de la mujer y de las comunidades en las montañas por medio de proyectos agrícolas.

Jacqueline Pérez, directora de este proyecto que se llama Fundación Bucarabón, recordó que rescataron la que fue “mi escuela elemental”. Las instalaciones de esta escuela tienen más de 100 años y aguantaron el embate del huracán María porque fueron construidas como un bunker, incluso para aguantar terremotos, y era el refugio de la comunidad antes de cerrarla. La escuela se nutre de energía con paneles y cuenta con su propio pozo de agua. Las instalaciones cuentan con 11,000 pies cuadrados y 30 cuerdas de terreno que tiene dos proyectos ancla, que son la creación de una incubadora culinaria y un programa de capacitación en diversas áreas alimentarias. El segundo proyecto a largo plazo es desarrollar una experiencia de investigación para que las personas viajen a Puerto Rico y se hospeden allí con un sistema tipo Airbnb donde las personas puedan ir con la idea de aprender a desarrollar proyectos de educación y capacitación.

“Estamos en medio de la zona cafetalera, lo que sería la selva tropical, donde existe la posibilidad de desarrollar proyectos de agromecánica, ecología y conservación de bosques. Estamos remodelando la escuela para convertirla en un centro donde se provean programas de capacitación y empleo en medio de la selva tropical. Parte del proyecto es cómo trabajamos conectando el desarrollo económico y el desarrollo sustentable. Eventualmente beneficiaria a los residentes de Florida porque se crearían redes comunicación para diseminar el modelo”, explicó Ramón Borges-Méndez, de Desarrollo Internacional de la Comunidad y el Medio Ambiente de la Universidad Clark.

Para lograr echar a andar este proyecto Pérez admitió que fue muy difícil, pero en el camino se dieron cuenta de que lo pueden hacer solos. “Antes de María todo mundo pensaba que dependíamos del gobierno y no necesariamente. La diáspora ha sido sumamente importante para este proyecto. Es gracias a la diáspora que este proyecto se dio, porque Ramón vino a hacer una investigación a Puerto Rico y es así que surge este proyecto con su conocimiento”, dijo Pérez.

Jacqueline Pérez, directora del proyecto ambientalista Fundación Bucarabón. (Roxana de la Riva / La Prensa)

Desechos de cenizas de carbón

Más temprano, los panelistas Hernaliz Vázquez, Delmarie Alicea y Tim Boyle hablaron de las cenizas de carbón que se trajeron a Osceola. “Nos pareció increíble que vinieran cenizas de Puerto Rico al Condado de Osceola donde hay una mayoría de concentración de puertorriqueños, y que aquí se estuvieran depositando las cenizas. Eso nos dio interés por entender el problema”, dijo Vilar.

Boyle, activista que organizó comunidades y orientó para crear una oposición grande contra la planta de energía que utiliza carbón y que se instaló en Puerto Rico en 2002, comenzó la lucha tres años después porque los residuos estaban provocando deterioro de salud en las personas de Peñuelas. “Hay que organizarse para hacer que los políticos reaccionen, porque son influenciados por compañías grandes y poderosas y lo único que se puede hacer es la organización y la fuerza del pueblo unido”, dijo el activista y señaló que es momento de usar la energía renovable que se tiene en Florida, como el sol y el viento.

“Es un evento para conocer a los ambientalistas de Puerto Rico y a los ambientalistas de Florida, para trabajar más de cerca y aprender de las cenizas de carbón con activistas que presionaron en Peñuelas, Puerto Rico, contra las cenizas de carbón que después fueron enviadas al Condado de Osceola”, dijo Alex Barrios, director político de Alianza for Progress.

Agregó que están trabajando en un proyecto de ley para cambiar la clasificación de las cenizas de carbón porque actualmente en Florida la norma dice que el carbón no es tóxico. “El proyecto lo vamos a llevar a Tallahassee el año que viene para mover a representantes, senadores y al gobernador, porque si este proyecto de ley pasa Florida ya no puede recibir más cenizas de carbón y las que tenemos se tienen que quedar en unos vertederos especiales para material peligroso”, aseguró Barrios.

Vázquez, que es organizadora contra el cambio climático, dijo que el despertar del pueblo de Puerto Rico hubo un paralelo del despertar de la diáspora de “este lado del charco”. “Lo hemos vistos en los últimos años, hay alianza entre las organizaciones. Parte del encuentro es tratar de que la diáspora y las comunidades en Puerto Rico tengan un vínculo más estrecho, porque nos estamos dando cuenta de que el gobierno y los gobiernos locales, estatales y federales no están haciendo su trabajo”, aseguró la ambientalista y reconoció que hacer foros en español hace llegar mejor el mensaje a las comunidades hispanas.

Por su parte, la comisionada del condado de Osceola Peggy Choudhry dijo que ya no se están recibiendo cenizas de carbón de Puerto Rico, pero dijo que aprendieron que la participación de la gente es muy importante para cambiar políticas que afectan a la comunidad, no solo en local sino del estado y federal. “Las personas deben participar en las audiencias públicas y pedir por cambios”, finalizó la funcionaria.