El zar fronterizo Tom Homan confirmó este domingo que agentes de inmigración serán desplegados en aeropuertos de Estados Unidos a partir del lunes, como parte de un plan para aliviar la escasez de personal de seguridad y reducir los largos tiempos de espera provocados por el cierre parcial del gobierno federal.
En una entrevista con CNN, Homan explicó que trabaja junto a Tedd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y Ha Nguyen McNeill, administradora interina de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), para definir en qué aeropuertos se implementará primero la medida.
“Vamos a tener un plan para el final del día, incluyendo en qué aeropuertos vamos a comenzar”, afirmó Homan, quien añadió que los agentes ayudarán a aliviar las filas en los controles de seguridad.
El anuncio se produce mientras los demócratas en el Congreso se niegan a aprobar financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional si no se acuerdan cambios significativos en ICE.
Durante el fin de semana, el presidente Donald Trump amenazó con enviar agentes a los aeropuertos si continúa el estancamiento.
“Si los demócratas no permiten una seguridad justa y adecuada en nuestros aeropuertos, ICE hará el trabajo mucho mejor que nunca”, escribió Trump en Truth Social. “Espero trasladar a ICE el lunes… ¡NO MÁS ESPERA, NO MÁS JUEGOS!”.
El cierre parcial del gobierno ha provocado escasez de personal de la TSA y tiempos de espera de varias horas en algunos aeropuertos del país. Según Homan, los agentes federales podrían encargarse de tareas como manejo de filas y control de multitudes, permitiendo que el personal especializado regrese a funciones críticas.
“No veo a un agente de ICE revisando una máquina de rayos X porque no están entrenados para eso, pero hay partes de la seguridad que TSA está haciendo y que podemos cubrir para ayudar a mover las líneas”, explicó.
Homan también indicó que los agentes realizarán acciones de control migratorio mientras estén en los aeropuertos, algo que, según dijo, “ya hacen todo el tiempo”.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, defendió la decisión y acusó a los demócratas de utilizar las largas filas como presión política. “El presidente Trump intenta quitar ese apalancamiento y evitar que el pueblo estadounidense sufra”, dijo en entrevista con ABC.
No obstante, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, criticó la medida y advirtió sobre posibles riesgos. “ICE en los aeropuertos es lo último que el pueblo estadounidense necesita… potencialmente para brutalizarlos”, afirmó, señalando además que los agentes “no están entrenados para el trabajo actual de seguridad aeroportuaria”.
