Washington— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lanzamiento de una operación para “liberar” embarcaciones atrapadas en el estratégico Estrecho de Ormuz, en medio de crecientes tensiones con Irán y el riesgo de una nueva escalada en la región.
La iniciativa, denominada “Project Freedom”, comenzaría este lunes y, según Trump, responde a solicitudes de países cuyos buques permanecen varados en esta vía marítima clave para el comercio mundial de petróleo.
“Por el bien de Irán, del Medio Oriente y de Estados Unidos, hemos informado a estos países que guiaremos sus barcos de manera segura fuera de estas aguas restringidas”, expresó el mandatario en una publicación en redes sociales. Añadió que muchas de las tripulaciones enfrentan escasez de alimentos y suministros básicos.
Sin embargo, el presidente advirtió que cualquier intento de interferir con la operación “tendrá que ser tratado con firmeza”, lo que ha generado preocupación sobre un posible enfrentamiento militar.
Desde Teherán, la reacción no se hizo esperar. Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, calificó la posible intervención estadounidense como una violación del alto al fuego vigente desde el 7 de abril. “El Estrecho de Ormuz no será gestionado por declaraciones ilusorias”, afirmó.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde transita una parte significativa del suministro global de petróleo. Cualquier interrupción en esta zona tiene repercusiones directas en los mercados energéticos y en la estabilidad geopolítica internacional.
Hasta el momento, no está claro cómo se ejecutará la operación ni si habrá coordinación con Irán, lo que incrementa la incertidumbre sobre el desarrollo de los acontecimientos.
Analistas advierten que, de concretarse sin acuerdos diplomáticos, esta acción podría poner en riesgo la frágil tregua en la región y desencadenar un nuevo episodio de conflicto en el Golfo Pérsico.
