Los fondos respaldarán la reconstrucción de instalaciones deportivas, carreteras, infraestructura y el aeropuerto de Aguadilla, afectados por los huracanes María y Fiona, así como por la tormenta tropical Ernesto
SAN JUAN, Puerto Rico. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) aprobó más de 36 millones de dólares en nuevos fondos para apoyar la recuperación de Puerto Rico tras los daños ocasionados por los huracanes María, Fiona y la tormenta tropical Ernesto.
La mayor asignación supera los 15 millones de dólares y estará destinada al municipio de Arecibo para realizar trabajos permanentes de reconstrucción en la Cancha de Baloncesto Pancho Padilla, una de las instalaciones deportivas afectadas por el paso del huracán María en 2017.
Otra de las partidas más importantes, de casi 9.8 millones de dólares, fue aprobada para la Autoridad de los Puertos de Puerto Rico, con el objetivo de restaurar el Aeropuerto Internacional Rafael Hernández, en Aguadilla, también afectado por el impacto del huracán María.
Fondos para carreteras e infraestructura
El paquete de ayuda federal también contempla recursos para otros proyectos de recuperación en distintos municipios de la isla.
Entre ellos se incluyen:
- Más de 3.7 millones de dólares para la reparación de carreteras e infraestructura en Naranjito, afectadas por los huracanes María y Fiona.
- Más de 1.7 millones de dólares para reconstruir vías dañadas por la tormenta tropical Ernesto en el municipio de Lares.
- Más de 1.1 millones de dólares destinados a reembolsar las medidas de emergencia implementadas por la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (PREPA) tras el paso de Ernesto.
Programa de Asistencia Pública
Los recursos fueron aprobados a través del Programa de Asistencia Pública de FEMA, que reembolsa a gobiernos estatales, municipales y determinadas organizaciones los gastos elegibles relacionados con la respuesta y recuperación ante desastres naturales.
Este programa financia tanto trabajos de emergencia como proyectos permanentes para reconstruir infraestructura pública esencial, incluyendo carreteras, puentes, edificios gubernamentales, instalaciones recreativas, aeropuertos y sistemas de servicios públicos.
Las nuevas asignaciones forman parte de los esfuerzos continuos para fortalecer la infraestructura de Puerto Rico y acelerar la recuperación de comunidades que aún enfrentan los efectos de algunos de los fenómenos naturales más devastadores registrados en la isla durante la última década.