Desde la CUBA que conocí…

Sobre el terreno, la semilla…  y otras agriculturas humanas

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La sensación de tener las manos llenas de semillas y el deseo de encontrar un terreno fértil donde sembrarlas, es algo que nos sucede a muchos; al menos, a aquellos que deseamos de alguna manera, no solo ver la planta que germina… también sentir la raíz bajo la tierra. Y nos afanamos para encontrar el balance entre ambos procesos; colocar la semilla perfecta en la parcela adecuada. Pero no siempre lo logramos porque ese balance no depende enteramente de nosotros. Si somos semilla, dependemos del terreno… si somos terreno, dependemos de la semilla… OTRA DE ESAS COMPLICADAS PARADOJAS QUE MERECEN PENSAMIENTO. Invertimos tanto tiempo buscando la semilla y caminamos tantas leguas para encontrar el terreno, que debemos preguntarnos si es esta la estrategia correcta.

Desde muy joven me sentí SEMBRADOR. Quizás lo traje adherido a mi ADN; tal vez lo intuí cuando vi la luz primera o probablemente, solo lo aprendí con el camino y las esperas… si, esas ESPERAS muy largas que en ocasiones te salvan, pero en otras te matan.  Pero sea cual sea la razón, la consecuencia fue la aceptación de ese llamado. Tomé entonces mi pequeña faltriquera y en ella coloqué todas mis semillas. Talentos y personas confundiéronse en el saco y emprendimos el camino para encontrar el terreno donde asentar semillas, personas y talentos. Pero no todas las semillas dan frutos; no todos los terrenos son fértiles… NI TODOS LOS TALENTOS SON PARA SEMBRARSE.

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Con el tiempo me di cuenta de que la semilla, SOMOS NOSOTROS MISMOS; que el terreno ES EL CAMINO… y que el sembrador SON NUESTRAS ACCIONES. No andes por el mundo mendigando una parcela donde asentarte, cuando tienes acres para caminarlos con tus pies. Que cada semilla dé frutos, aun cuando no estés y que cada huella en la tierra, de fe de tu paso por el campo.

Vendrán legiones de segadores a intentar anular tus sembradíos, pues hay quienes, a falta de semillas propias, empuñan sus guadañas con envidia, con sorna y hastío. Pero la siembra quedará intacta sin importar el intento… ¿CÓMO ANULAR LA SEMILLA… CUANDO ERES TÚ LA CAMPIÑA…?

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