Recientemente nos sumergimos en la emocionante competencia anual del Mejor Coquito de la Florida Central, donde la diversidad de sabores y la pasión por esta tradicional bebida puertorriqueña se mezclaron para realizar con éxito la cuarta edición de este concurso.
Durante una conversación con María Santacruz, creadora y principal organizadora del concurso, explicó que en la actualidad hay la participación de más personas que envían sus botellas. La entrevistada, de origen venezolano, junto a Luis Santacruz, su esposo salvadoreño, nos comparte cómo la competencia es acogida con entusiasmo y cariño por la comunidad.
El coquito es una bebida tradicional puertorriqueña que se consume principalmente durante la temporada navideña. Es una especie de eggnog, pero con un toque distintivo. La base del coquito suele ser leche de coco y leche condensada, a la que se le añade ron, canela, vainilla y otras especias. La mezcla se suele refrigerar antes de servirla, y se presenta en pequeñas copas como una deliciosa y festiva bebida para compartir en reuniones y celebraciones navideñas.
Así que la pareja organizadora, que lleva años inmersa en la comunidad puertorriqueña, decidió hacer este evento con la intención de brindar apoyo y alegría en momentos difíciles con el coquito como objeto de celebración. La emocionante competencia busca resaltar la diversidad de sabores en la comunidad hispana ya que, siendo una bebida originaria de Puerto Rico, ha sido adoptada por otros países, tanto así que el año pasado ganó una venezolana.
La Prensa visitó el restaurante EL Matador en Kissimmee, propiedad de la empresaria puertorriqueña Jackie Espinosa, quien auspicio la competencia y nos adentramos en los detalles de este evento que celebra su cuarto aniversario.
El proceso de selección, explicado por los organizadores, se inicia con la evaluación de la textura, color y sabor de las diversas botellas participantes. Con un jurado compuesto por cinco miembros, se lleva a cabo una minuciosa revisión de los matices de cada coquito. Este año, la competencia cuenta con la participación de 65 distintas botellas de coquito, algunas adornadas con mucha creatividad.
Cada concursante busca destacar entre la amplia variedad de sabores, desde el tradicional hasta recetas creadas con mucho ingenio como el arroz con leche y calabaza hasta opciones más innovadoras como chocolate, Nutella, fresa, pistacho, entre otros.
María dijo que la diversidad en la procedencia de los participantes añade un toque internacional al evento, con concursantes provenientes de Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y Estados Unidos. Esto refleja la riqueza cultural de la región, donde aproximadamente el 70% de la población es de origen hispano-latino, y un significativo porcentaje corresponde a la comunidad puertorriqueña.
La competencia, que surgió como una idea de María y Luis en 2019, tomó forma durante la pandemia en 2020. Ante las restricciones de reuniones presenciales, los organizadores implementaron un innovador formato de concurso sin bajarse del auto, permitiendo implementar por primera vez un concurso de coquito que se ha vuelto una tradición popular.
El jurado, encargado de buscar el equilibrio perfecto entre sabor y consistencia, está abierto a todos los coquitos, con o sin licor, originales o de sabores variados, con huevo o sin huevo. El año pasado se degustaron más de 20 sabores únicos.
“La competencia fue reñida más que otros años y hay coquitos bien fuertes. Eso son los que me gustan a mí”, comentó Alejandro El Cubano de la estación Rumba 100.3 FM. “En Cuba no tenemos una bebida así. Eso yo lo aprendí aquí viviendo con los boricuas y me encanta, ya es mi cuarto año de juez”.
La competencia no solo se trata de sabores y técnicas, sino también de la conexión comunitaria. La iniciativa nació como un gesto de solidaridad durante un año desafiante. La competición se transformó en un evento con un propósito más allá de lo gastronómico, ofreciendo incentivos financieros, como premios en efectivo de $1000 para este año, para el ganador del Mejor Coquito en la Florida Central.
“En la competencia de coquito, ahora podemos probar todos los sabores, algunos más intensos en alcohol y otros más suaves. Personalmente, me inclino hacia los más tradicionales, con ese toque medio fuerte de alcohol. Sin embargo, entiendo que hay quienes prefieren sabores como pistacho o Nutella. En nuestras rondas de degustación con diferentes jurados, tratamos de equilibrar la diversidad de gustos. Al final del día, creo que el mejor coquito es una cuestión de preferencia individual”, explicó Jenniffe Marcial Ocasio, directora de Comunicaciones del Orlando Economic Partnership.
La competencia de coquito fue ganada por Paola Santiago, puertorriqueña de Trujillo Alto, con un coquito de sabor original.
“Todos fueron tan buenos, quiero decir, no creo que ninguno haya estado por debajo de ‘bueno’. De hecho, pensé mucho en la textura, quería lograr una cierta consistencia, así que me apegué a eso. Pero todos tenían un sabor tan delicioso”, mencionó Matt Quattrochi, miembro del jurado por primera vez y abogado en el bufete familiar de abogados Quattrochi, Torres & Taormina en Casselberry.
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