Acusaciones de falta de transparencia, conflictos de interés y renuncias en el jurado
La reciente elección de la mexicana Fátima Bosch como Miss Universo 2025 ha encendido una ola de críticas y conspiraciones en redes sociales y medios especializados. A pesar de su victoria, muchos cuestionan la legitimidad del concurso, señalando influencias poderosas y falta de transparencia en el proceso.
Acusaciones sobre su familia y origen del triunfo
Uno de los principales focos de controversia es su familia: su padre, Bernardo Bosch Hernández, es un funcionario destacado en Pemex, la compañía paraestatal que maneja la industriad el petróleo, donde ha ocupado cargos clave como asesor de alto nivel.
Algunos internautas incluso afirman —sin pruebas contundentes— que su victoria fue “comprada”: circulan rumores sobre que su padre, “petrolero millonario”, podría haber influido para asegurar la corona. Otros van más lejos y relacionan su triunfo con el narcotráfico, aunque estas acusaciones no han sido confirmadas por fuentes oficiales.
Críticas por su desempeño
Los detractores afirman que Bosch carecía de talento real para el certamen: comentan que su pasarela no fue destacada, que sus outfits no estaban a la altura y que durante las preguntas del jurado no supo responder con la seguridad esperada.
En redes, algunos usuarios se han mostrado especialmente críticos: “Empiezo a pensar que este certamen del Miss Universe está arreglado”, dijo Marcie Hankins-Winter en Facebook.
Este tipo de mensajes han alimentado la teoría de que algo no estuvo bien tras bambalinas.
Renuncias en el jurado y disputas internas
La polémica también alcanzó al equipo encargado de juzgar el concurso. Tres miembros del jurado renunciaron justo antes de la gran final:
- Omar Harfouch (compositor) acusó que existía un comité “clandestino” que preseleccionó a las 30 finalistas, sin la participación de los jueces oficiales.
- Claude Makélélé, exfutbolista y director deportivo, renunció por “razones personales”.
- Princesa Camilla di Borbone delle Due Sicilie, presidenta del comité de selección, también abandonó su puesto como juez a pocos días del evento.
Harfouch, en particular, dejó declaraciones muy serias: aseguró que algunas relaciones personales favorecían a ciertas concursantes, y que hubo negociaciones detrás del escenario sobre quién debía ganar.
Conflictos con la dirección del certamen
El ambiente tampoco fue pacífico en la organización del evento. Se reportaron tensiones entre el director de Miss Universo Tailandia, Nawat Itsaragrisil, y Bosch. Según medios, se confrontaron por actividades promocionales, y los insultos no pasaron desapercibidos: el director supuestamente llamó a Fátima “tonta”, lo que la llevó incluso a retirarse por un momento durante las ceremonias.
Esta disputa ha generado dudas sobre si el certamen fue manejado de forma respetuosa o si hubo favoritismo hacia la candidata mexicana.
Críticas desde la comunidad y medios
La reacción en redes ha sido inmediata y polarizada. Muchos señalan que su coronación no se basó en méritos, sino en influencias. En Reddit, por ejemplo, se ha hablado de “rigging” del concurso y de conspiraciones entre la familia de Bosch y la directiva del certamen.
Otros defienden a Fátima, destacando su belleza, su formación académica (estudió diseño de moda) y su discurso. Pero la sombra de la polémica sigue latente.
