Tras casi dos décadas de controversias, investigaciones y teorías conspirativas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene previsto hacer públicos este viernes los archivos del caso Jeffrey Epstein, en cumplimiento de una nueva ley federal de transparencia. La divulgación ocurre casi 20 años después de que fiscales federales en Florida alcanzaran un acuerdo judicial excepcionalmente indulgente con Epstein, que le permitió evitar una larga condena pese a las acusaciones de abuso sexual contra decenas de menores.
La publicación de los documentos responde a una larga exigencia de las víctimas, quienes durante años denunciaron la falta de transparencia y justicia, especialmente tras la muerte de Epstein en custodia federal en 2019, un mes después de que se presentaran nuevos cargos en Nueva York. El Congreso aprobó recientemente la Epstein Files Transparency Act, firmada por el presidente Donald Trump, que obliga al Departamento de Justicia a desclasificar y divulgar antes del 19 de diciembre archivos que datan incluso de 1996, cuando una de las primeras víctimas acudió al FBI.
La fiscal general Pam Bondi deberá liberar todos los documentos no clasificados relacionados con Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell, en formato descargable y consultable. Esto incluye registros de vuelos y viajes, acuerdos de inmunidad, borradores de acusaciones, reportes del FBI, notas de fiscales, correos electrónicos, entrevistas a víctimas y listas de funcionarios o personas políticamente expuestas. También deberán divulgarse los archivos relacionados con la muerte de Epstein, como informes del incidente, autopsia y testimonios.
La ley prohíbe ocultar información por razones de vergüenza, daño reputacional o sensibilidad política, incluso si involucra a figuras públicas o dignatarios extranjeros. Solo se permitirá censurar datos que identifiquen a víctimas, material de abuso sexual infantil, información médica personal o documentos aún bajo investigación activa. Cualquier censura deberá estar debidamente justificada por escrito y reportada al Congreso.
Entre los nombres que podrían aparecer figuran expresidentes, miembros de la realeza, empresarios, funcionarios, financieros y figuras del entretenimiento, aunque las autoridades subrayan que ser mencionado en los documentos no implica culpabilidad. Epstein era conocido por exagerar o inventar vínculos con personas poderosas, por lo que los expertos piden analizar los archivos con cautela y contexto.
También será clave identificar lenguaje codificado presuntamente utilizado para encubrir abusos, con términos como “masajes”, “modelos”, “reclutamiento” o “tiempo privado”. La publicación de los archivos promete arrojar nueva luz sobre uno de los casos más oscuros y polémicos del sistema judicial estadounidense, al tiempo que reabre el debate sobre impunidad, poder y rendición de cuentas.
