Las fiestas de fin de año a menudo traen alegría, pero también pueden ser momentos difíciles para personas en soledad y veteranos que luchan contra la depresión, la ansiedad o el aislamiento. Y en la comunidad hispana las enfermedades mentales son recurrentes debido a que muchos latinos, sobre todo puertorriqueños, han participado en varias intervenciones militares que les han dejado secuelas mentales que los lleva a crisis recurrentes.
En 2019, después de ver algunos incidentes nacionales que involucraron a personas en crisis de salud mental, John Mina, el jefe de la Oficina de Alguacil del Condado de Orange, (OCSO, en inglés) pensó en hacer algo para evitar algunas de estas tragedias y lanzó esta semana la Unidad de Respuesta de Conducta, un programa piloto en el que los médicos capacitados en salud mental de Devereux Advanced Behavioral Health se coordinan con los agentes del Condado de Orange para responder a las llamadas de servicio que involucran crisis mentales.
“Respondemos a llamadas de personas que están preocupadas porque alguien no está actuando normal y está en crisis. Nosotros entramos a la escena y determinamos cuál será la mejor forma de ayudar a la persona que está en crisis. Yo habló español porque la comunidad hispana es bien grande y trabajaría con el personal de la clínica y yo voy a traducir para ayudar a la persona” dijo René González, detective de OCSO, militar veterano y nacido en Puerto Rico.

La intervención en crisis es una respuesta de emergencia inmediata y de corto plazo a la angustia mental, emocional, física y conductual. Las intervenciones de crisis ayudan a restablecer el equilibrio de un individuo en su funcionamiento biopsicosocial y minimizan el potencial de trauma o angustia a largo plazo.
Los equipos de alguaciles adjuntos y médicos de comenzaron a responder a llamadas relacionadas con la salud mental esta semana.
González agregó que es importante concentrarse en los veteranos especialmente los que han ido a zonas donde hay conflictos de guerra, pues cuando regresan están teniendo problemas de adaptación a la rutina de la vida normal y tienen problemas mentales.
“Yo al ser veterano ayudaría a estar trabajando con ellos porque entiendo como se sienten y de alguna manera pues asociarme mejor con ellos para asegurarnos que estén bien”, señaló el oficial hispano.
El detective mostró como se interviene en caso de crisis mental: en una camioneta tipo Suburban se divide el asiento de atrás en dos compartimentos divididos por una barrera para proteger al personal de salud. Allí se tienen juguetes, agua, snacks y otras cosas que se utilizan para que las personas en crisis vean que verdaderamente ellos importan.
La próxima semana entran de lleno este programa. Usted puede puede llamar al 911 para recibir ayuda con salud mental. Los agentes responden primero en la escena y una vez que se considera seguro, los médicos se unen a ellos para ayudar.
“La esperanza es que los médicos utilicen todo su entrenamiento y toda su experiencia para ayudar a estas personas en crisis a calmarse y obtener los servicios que necesitan para que estos incidentes lleguen a una resolución pacífica”, dijo Mina.
Cada equipo recibió 40 horas de capacitación especializada en casos tan variados como aquellos que involucran PTSD hasta abuso de sustancias. El objetivo es reducir las situaciones, llegar a resoluciones pacíficas y limitar los arrestos y las leyes Baker. El programa hizo un prelanzamiento el 15 de diciembre con dos equipos de médicos adjuntos profesionales de la salud mental y los alguaciles están capacitados en Intervención de Crisis (CIT).
El alguacil Mina le pidió a su personal que investigara las mejores prácticas en todo el país, y el mayor Carlos Torres viajó a California y Miami a principios de 2020 para ver sus modelos. Después de revisar todo el material, la alguacil Mina se decidió por el modelo de correspondedor, emparejando a los médicos de salud mental con los alguaciles.
Los agentes del condado de Orange tienen capacitación en Intervención de crisis, pero los médicos de salud mental están en una mejor posición para ayudar directamente con aquellos en crisis. En promedio, OCSO responde a aproximadamente 8,000 llamadas al año, es decir, 22 llamadas al día, relacionadas con personas que experimentan algún tipo de crisis mental.
Los miembros de la familia u otras personas con opciones mínimas para cuidar a los que están en crisis recurren a las fuerzas del orden en busca de ayuda. Los agentes y médicos podrán acceder a los recursos de la comunidad y también podrán hacer un seguimiento de las personas y ayudar a crear un plan de tratamiento.

“Esperamos que los equipos utilicen todo su entrenamiento y experiencia para ayudar a reducir las situaciones, llegar a resoluciones pacíficas y limitar los arrestos, respuesta a la resistencia y la aplicación de la ley Baker”, finalizó Mina.