WASHINGTON — Hispanic Federation urgió a la administración federal a garantizar protecciones migratorias para cientos de miles de venezolanos que residen en Estados Unidos, luego de la reciente operación militar encabezada por Washington que derivó en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
El aparente fin del mandato de Maduro ha sido recibido con una mezcla de preocupación y celebraciones dentro y fuera de Venezuela. Sin embargo, para los venezolanos que emigraron a Estados Unidos huyendo de la represión política, la inestabilidad económica y la persecución estatal, el panorama sigue marcado por la incertidumbre, advirtió la organización.
La preocupación se intensificó tras declaraciones recientes de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien señaló que los venezolanos que estuvieron bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) tendrían “la oportunidad de solicitar estatus de refugiado”. No obstante, la Hispanic Federation subrayó que esa afirmación no está respaldada por la política vigente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que ha generado confusión entre las comunidades afectadas.
En un comunicado, Frankie Miranda, presidente y director ejecutivo de la Hispanic Federation, sostuvo que los acontecimientos recientes confirman que Venezuela sigue siendo un país inseguro para el retorno de sus ciudadanos.
“Mientras el mundo observa el desarrollo de la crisis geopolítica sistémica en Venezuela, cientos de miles de inmigrantes venezolanos en Estados Unidos se preguntan qué sigue para ellos”, señaló Miranda.
Recordó que muchos venezolanos llegaron al país tras huir de la inestabilidad política, el colapso económico y la opresión patrocinada por el Estado. Posteriormente, enfrentaron “meses de miedo e incertidumbre” tras la eliminación del TPS para Venezuela, una decisión que, según la organización, puso a miles de familias en riesgo de deportación.
La revocación del programa, explicó Miranda, se basó en la premisa de un supuesto cambio en las condiciones del país que lo haría seguro para el retorno de sus nacionales. Sin embargo, la reciente ofensiva militar de Estados Unidos contra activos venezolanos, justificada por la existencia de condiciones catastróficas, contradice ese argumento.
“Estas medidas solo han confirmado lo que los venezolanos en Estados Unidos han dicho durante años: que es trágicamente inseguro regresar a su país de origen y que obligarlos a hacerlo sería una crueldad inimaginable”, afirmó.
Ante este escenario, la Hispanic Federation exigió que el Ejecutivo federal priorice la seguridad de los venezolanos que han buscado refugio en Estados Unidos y adopte medidas concretas para evitar que sean sometidos a la deportación.
La organización señaló que esta población se encuentra atrapada entre la amenaza de deportaciones masivas y una situación política y económica aún sin resolver en su país de origen. Por ello, instó al gobierno federal a garantizar acceso a alivio frente a la detención y deportación.
Según el comunicado, ese alivio podría incluir la reinstauración del TPS, la apertura de programas de asilo o refugio con normas claras de elegibilidad, o la creación de nuevas vías legales de protección. El objetivo, concluyó la organización, debe ser el mismo: permitir que los venezolanos que huyeron de su país puedan permanecer en Estados Unidos sin temor mientras el futuro de Venezuela continúa siendo incierto.
