La cruda realidad acerca del impacto del teletrabajo y las renuncias masivas

La cruda realidad acerca del impacto del teletrabajo y las renuncias masivas

La cruda realidad acerca del impacto del teletrabajo y las renuncias masivas

La mutación tanto en el estilo como ritmo de trabajo que atraviesa el mundo, hace referencia a las implicaciones del teletrabajo y los impactos negativos a la salud mental para las personas, arraigadas a la pandemia.

La mutación tanto en el estilo como ritmo de trabajo que atraviesa el mundo, hace referencia a las implicaciones del teletrabajo y los impactos negativos a la salud mental para las personas, arraigadas a la pandemia.

Estados Unidos, Colombia y Puerto Rico, por ejemplo, atraviesan por una situación de renuncias masivas diarias a un ritmo récord. Especialistas exponen sobre las causas e impactos a largo plazo sobre la situación de no cubrir las demandas de vacantes.

Un estilo de vida acelerado que ciega a las personas

El ritmo acelerado de las grandes ciudades ya suponía implicaciones negativas respecto a la salud mental y la eficiencia de los trabajadores; sin embargo, pese que psicólogos, analistas y expertos alertaron sobre estas amenazas, la pandemia resaltó tales problemáticas como el estrés, ansiedad y depresión.

Una tendencia marcada en esta década, sugiere que el nivel de éxito se compone en un principio por el posicionamiento laboral, salarial y de responsabilidades; esto sin tener en cuenta las necesidades básicas del ser humano, tales como la alimentación, recreación y socialización.

Para entender mejor este contexto, cabe mencionar el estilo de vida sedentario y la vaga alimentación que predecían a enfermedades cardiovasculares; sin embargo, los impactos psico-emocionales que generó la pandemia, sugieren enfermedades y trastornos con un impacto mayor, que incluso, mata más que el mismo virus.

Otra razón entrelazada a las renuncias masivas, son las largas jornadas laborales, en las que se llega a trabajar 60 horas a la semana, incluyendo fines de semana. Esto de acuerdo con encuestas dirigidas a trabajadores de Seattle. Aunado a la normalización respecto a dichos horarios.

Jornadas laborales excesivas

La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con la Organización Internacional del Trabajo (OTI) atañen a la enfermedad coronaria isquémica y apoplejía como factor de riesgo por largas horas laborales, dicha enfermedad generó el deceso de 750.000 personas alrededor del mundo. Entre el 2000 y 2016, las implicaciones por trabajos excesivos generaron la preocupación en empresas, gobiernos e instituciones.

“Yo personalmente, como epidemiólogo, quedé extremadamente sorprendido cuando trabajamos las cifras. Me sorprendió extremadamente el tamaño de la carga”. Frank Pega, especialista técnico de la OMS.

¿Y las llamadas ‘hora nalga’?

La mecánica bajo la que se regía la mayoría de los empleos era el salario proporcional a las horas dentro de la oficina. Entonces, mientas más horas pasaban las personas dentro del lugar de trabajo, esto se percibía con una recompensa monetaria correspondiente a tales horas.

Esta situación creó un círculo vicioso en el que ninguna de las partes (empleado-empleador) recibía beneficios; ya que los trabajadores no presentaban un nivel de eficacia constante y, por ende, las ganancias de las empresas quedaban mermadas.

Dicha dinámica se mantuvo por varios años alrededor de Estados Unidos y parte de Latinoamérica. Si bien, la problemática ya tenía apariciones desde 2015, esta se agravió con las modificaciones obligatorias respecto a la pandemia.

Teletrabajo: ¿tiene más beneficios o desventajas para los empleados?

Con la llegada del confinamiento, la mutación del trabajo presencial al trabajo digital, trajo consigo una gran variedad de contradicciones, problemas relacionados e inquietudes. El mundo se vio obligado a reconsiderar las políticas laborales, con un giro de 1800. La actividad en familia, por ejemplo, también se vio afectada.

Las clases online en combinación con el trabajo remoto, obligaron a familias enteras a convivir las 24 horas del día completas. Existe un bajo índice de felicidad y bienestar de estos hogares, respecto al aumento en los índices de violencia doméstica, depresión, sin mencionar los problemas técnicos y de conexión que presentan aquellos quienes siguen trabajando a distancia.

Parece que la intimidad personal y familiar quedó rezagada con el teletrabajo. Exponer el espacio de las viviendas por videoconferencias supone otro riesgo: el control de datos e información. Estos combinan la geografía, intereses de búsqueda, y pasatiempos expuestos a las compañías.

“Creo que es más profesional avisar de que esto puede pasar, que ser interrumpida sin que nadie se lo espere. Me veo respondiendo cosas como: ‘Probablemente pueda hacer esos cambios en dos semanas. Pero digamos cuatro, por si acaso, ya que con los niños en casa siempre surgen cosas”. Expresó Gial Cornwall, trabajadora remota.

Afianzamiento de las relaciones laborales

Si bien, el exponer la vida personal sugiere situaciones contraproducentes, se estima que podrían, a su vez, lograr afianzar las relaciones con los jefes. A la par que se desarrolla el trabajo remoto, también sucede la vida en familia.

Entonces, existe una controversia en torno a las nuevas políticas de trabajo, y sobre la información que se les proporciona a las empresas. La COVID-19 dejó ver a los líderes de empresas y organizaciones el estilo de vida del personal durante la crisis pandémica.

El alza de emprendimientos, trabajos mal pagados y las renuncias masivas

Negocios en Estados Unidos, Puerto Rico y México, presentaron a inicios de año problemáticas para cubrir las vacantes en los puestos de trabajo. Una situación que propició la renuncia a los empleos y el surgimiento de emprendedores es el desempleo por la pandemia.

El confinamiento obligó a varios negocios a cerrar las sucursales físicas y, por ende, despedir a la mayoría de los colaboradores. Ante esto, millones de personas optaron por emprender negocios enfocados a la ya que este sector propició ganancias diarias aseguradas.

“Cuando trabajaba por mi cuenta, vendiendo películas ganaba hasta 15 mil pesos a la semana; entonces, cuando me ofrecieron regresar a un trabajo de oficina, pues me ofrecían 8 mil al mes. O sea, mucho menos que lo que ganaba, y decidí no regresar”. Testimonio de una vendedora en un mercado de México.

Por último, las facilidades que obtienen por el uso de redes sociales e internet, como medio de venta, entre transacciones, venta por catálogo digital, presentan un mayor y mejor desenvolvimiento personal, que resulta gratificante para los emprendedores.

Sin embargo, es cierto que esta situación de renuncias masivas y emprendimiento no pueden tener una extensión mayor a cinco años, ya que ocasionaría fluctuaciones a las economías por países, al producto interno bruto (PIB) y multinacionales de los principales sectores económicos.

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