Los Reyes Magos de Juana Díaz, una de las tradiciones culturales y religiosas más representativas de Puerto Rico, visitaron Orlando para compartir con la comunidad puertorriqueña y latina un mensaje de fe, esperanza y orgullo cultural, en una celebración que ha perdurado por más de un siglo.
“Estamos contentos de poder compartir este pedacito de la isla con todos ustedes y, sobre todo, de traer un patrimonio cultural nacional que lleva más de un siglo celebrándose en nuestro pueblo”, expresó Melchor.
La visita a Florida Central fue posible gracias a una invitación de la comunidad local y al apoyo de la Universidad Ana G. Méndez, como parte de un esfuerzo por acercar las raíces culturales puertorriqueñas a las nuevas generaciones que viven fuera de la isla.
Los reyes de Oriente entregaron juguetes a mas de 500 niños que estaban encantados con la visita de los monarcas. También se sirvió comida típica puertorriqueña gracias a la donacipon de La Vergüenza y se mostraron servicios comunitarios de agencias del gobierno y compañías privadas.
“Esta tradición tiene un doble componente: uno cultural y otro de fe, que se fusionan”, explicó Gaspar. “Llevamos años celebrándola formalmente en Juana Díaz, y hoy nos sentimos orgullosos de poder compartir aquí un mensaje de esperanza y alegría”.
Vestidos con sus trajes tradicionales, los Reyes no solo saludaron a niños ansiosos por conocerlos, sino también a adultos mayores que crecieron con esta celebración.
Esa conexión emocional con distintas generaciones no se limita al ámbito local. La tradición que representan los Reyes de Juana Díaz ha cruzado fronteras y escenarios internacionales, consolidándose como un símbolo cultural de alcance global.
A lo largo de los años han visitado países como Cuba y Venezuela, y han llevado su tradición hasta el Vaticano. “En 2004 tuvimos la bendición de visitar al papa Juan Pablo II, hoy santo, y en 2022 estuvimos con el papa Francisco”, relató Baltasar. “Pudimos llevar nuestra tradición, recibir la bendición de la Santa Sede y renovar nuestro compromiso de seguir llevando el corazón de cada puertorriqueño al mundo”.
La agenda de los Reyes continúa con su regreso a Puerto Rico para las celebraciones oficiales. El 5 de enero participan en la tradicional caravana, y el 6 de enero presiden la misa solemne en la plaza de Juana Díaz, donde ofrecen simbólicamente sus regalos al Niño Jesús y lo reconocen como Rey y Salvador.
Al ser preguntados por el regalo más significativo que han recibido o entregado a lo largo de los años, la respuesta fue unánime. “El regalo más bonito que podemos darle a un niño es llevar la palabra de Dios”, dijo Melchor. “Que vivan con alegría, con ilusión, que sigan estudiando y obedeciendo a sus padres, porque el futuro siempre es esperanzador”.
“Esta tradición me encanta y sé que los Reyes celebran el nacimiento del niño Jesús y en mi país Cuba, lo celebramos”, dijo Iris Molina, quien fue acompañada de sus dos hijos.




