Kissimmee, FL. — Lo que parecía una noche común de viernes bajo las luces en el campo de Celebration High School se convirtió en una fiesta inesperada para jugadores, estudiantes y familias. El equipo de porristas ROAR de los Jacksonville Jaguars hizo una aparición sorpresa durante el partido inaugural en casa del equipo de fútbol americano de CHS, animando junto a las porristas locales y desatando la emoción en las gradas.
La visita formó parte de la colaboración entre Experience Kissimmee y los Jacksonville Jaguars, alianza que busca fortalecer a las comunidades locales y fomentar el deporte juvenil y el liderazgo.
El 15 de agosto, las porristas de ROAR se unieron a las animadoras de Celebration High School para motivar al equipo mientras atravesaba el túnel y entonaban juntos la canción de lucha de la escuela. La energía compartida entre ambos grupos marcó un momento inolvidable para los estudiantes.
“Traerlas a Celebration encaja perfectamente con nuestra alianza. Esta sorpresa fue una idea maravillosa para nuestra comunidad, y estamos encantados de haberla hecho realidad”, expresó Jessica Beers, directora ejecutiva de Alianzas Estratégicas en Experience Kissimmee.

Más allá del campo
La visita a CHS se dio en el marco del tercer retiro anual de ROAR en Kissimmee, que incluyó una variada agenda de actividades. Las animadoras participaron en una clase de cócteles sin alcohol en el Meliá Orlando Resort, disfrutaron de un recorrido en hidrodeslizador en Wild Florida Adventure Park, y compartieron una fiesta para ver el partido entre los Jacksonville Jaguars y los New Orleans Saints en el Eagles Edge del Omni Orlando Resort at ChampionsGate.
Para el equipo de animación profesional, la experiencia también tuvo un tinte especial.
“Visitar CHS fue un momento muy especial para muchas de nuestras porristas, quienes comenzaron su camino en la secundaria. Agradecemos a Experience Kissimmee por hacerlo posible”, dijo Christy Stechman Zynda, directora de Grupos de Entretenimiento y Eventos Comunitarios de los Jaguars.
Con su visita, las porristas de ROAR no solo apoyaron al equipo local, sino que también reforzaron el mensaje de que la pasión por el deporte y la comunidad puede unir a diferentes generaciones dentro y fuera del campo.
