FLORIDA — Se han revelado nuevos detalles sobre la muerte de Anna Kepner, una joven de 18 años que fue asesinada a bordo de un crucero mientras viajaba con su familia.
Las autoridades federales informaron que un adolescente de 16 años, identificado como Timothy Hudson, ha sido acusado de homicidio y abuso sexual agravado por los hechos ocurridos el pasado 6 de noviembre en el barco Carnival Horizon.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el cuerpo de la joven fue encontrado oculto debajo de una cama en la cabina que compartía con otros dos adolescentes, incluido su hermanastro, poco antes de que la embarcación regresara a Florida. La causa de muerte fue determinada como asfixia mecánica, es decir, la interrupción de la respiración mediante fuerza física u obstrucción.
El caso, que inicialmente permaneció bajo sello judicial, se hizo público recientemente luego de que una jueza federal en Miami, Beth Bloom, autorizara que el acusado sea procesado como adulto a solicitud del gobierno. Hudson había sido arrestado en febrero y formalmente acusado el 10 de marzo, aunque se declaró no culpable.
A pesar de la gravedad de los cargos, el joven permanece en libertad bajo la custodia de un familiar, portando un dispositivo de monitoreo electrónico. Esta decisión ha sido cuestionada por fiscales federales, quienes han solicitado que se reconsidere su liberación, argumentando que representa un peligro.
En un comunicado, el padre de la víctima, Christopher Kepner, expresó que la familia confía en el sistema judicial, aunque reconoció el profundo dolor que atraviesan. “Es una situación extremadamente dolorosa y compleja para toda la familia”, señaló.
Por su parte, el fiscal federal Jason Reding Quiñones indicó que un gran jurado presentó cargos por delitos graves ocurridos en aguas internacionales, al tiempo que expresó sus condolencias a los familiares.
Kepner era estudiante y animadora en una escuela secundaria en Titusville, Florida, donde fue recordada como una joven llena de luz. Durante su servicio conmemorativo, sus seres queridos pidieron a los asistentes vestir colores brillantes en honor a su “alma hermosa”.
El caso también ha llamado la atención por tratarse de un menor procesado en un tribunal federal, una situación poco común. Según documentos judiciales, los fiscales subrayan que el presunto crimen ocurrió contra alguien con quien el acusado mantenía una relación familiar cercana, lo que añade un nivel aún más complejo y perturbador al proceso judicial en curso.
