En una industria donde la innovación marca la diferencia, los parques temáticos están apostando cada vez más por tecnologías emergentes para mantenerse competitivos. Y ahora, incluso las atracciones familiares están dando un salto hacia experiencias altamente personalizadas e interactivas.
El más reciente ejemplo es Galacticoaster, una nueva montaña rusa presentada en LEGOLAND Florida Resort y su parque hermano en California, que combina ingeniería tradicional con herramientas digitales avanzadas para ofrecer a cada visitante una experiencia única.
A diferencia de las atracciones convencionales, Galacticoaster permite a los usuarios diseñar su propia nave espacial antes de subir. A través de kioscos interactivos, los visitantes eligen entre múltiples configuraciones —desde la forma de la nariz hasta las alas y características especiales— generando más de 625 combinaciones posibles. Esa creación se almacena en una pulsera con tecnología RFID, que luego se integra en tiempo real durante el recorrido.
El resultado es una experiencia inmersiva en la que los pasajeros no solo montan la atracción, sino que se convierten en protagonistas de su propia historia, viendo su nave cobrar vida digitalmente mientras avanzan por el circuito.
La innovación no termina ahí. Los visitantes son recibidos por Biff Dipper, una figura robótica de LEGO con movimientos animatrónicos y una pantalla LED capaz de mostrar decenas de expresiones faciales, que introduce la narrativa de la misión antes del abordaje.
Además, la atracción combina proyecciones sincronizadas, sonido cinematográfico y sistemas de audio integrados en los asientos, creando una experiencia narrativa continua que comienza desde la fila de espera y se desarrolla durante todo el recorrido.
Desarrollada durante más de tres años en colaboración con la firma alemana ART Engineering y el equipo creativo Merlin Magic Making, la montaña rusa alcanza velocidades de hasta 40 millas por hora en un recorrido de 1,473 pies dentro de un edificio cubierto de 30,000 pies cuadrados.
Aunque los parques temáticos ya han experimentado anteriormente con tecnologías como RFID, animatrónica o proyección digital, Galacticoaster destaca por integrarlas en una sola experiencia coherente y personalizada.
Expertos del sector señalan que este tipo de atracciones refleja una tendencia más amplia: el paso de experiencias pasivas a propuestas donde el visitante participa activamente en la construcción de la historia.
En un mercado cada vez más competitivo, la apuesta es clara: no se trata solo de emociones fuertes, sino de hacer que cada visitante sienta que la experiencia fue diseñada exclusivamente para él.
