Un brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ha provocado la muerte de tres pasajeros y mantiene bajo observación a decenas de personas, mientras autoridades sanitarias internacionales monitorean la situación y descartan, por ahora, el riesgo de una pandemia similar al COVID-19.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó cinco infecciones relacionadas con el crucero, que zarpó de Argentina el mes pasado. Entre las víctimas fatales figuran una pareja de nacionalidad neerlandesa y un ciudadano alemán. El primer caso sospechoso fue el de un hombre holandés de 70 años que falleció el pasado 11 de abril mientras se encontraba a bordo.
El crucero quedó en el centro de una alerta internacional luego de que autoridades sanitarias sospecharan que el virus detrás de las muertes era una variante del hantavirus, una enfermedad poco común pero potencialmente mortal que generalmente se transmite a través del contacto con roedores infectados.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una infección respiratoria que suele comenzar con síntomas similares a la gripe, incluyendo fiebre, fatiga y dolores musculares. En algunos casos puede evolucionar rápidamente hacia problemas pulmonares severos, dificultad respiratoria y fallos orgánicos.
Otros síntomas incluyen dolores de cabeza, escalofríos, mareos, náuseas, vómitos y diarrea. Aunque es una enfermedad rara, puede ser altamente peligrosa si no se detecta y trata a tiempo.
El virus suele propagarse por contacto con la orina, saliva o excrementos de ratones y otros roedores, especialmente cuando estas partículas se mezclan con el aire y son inhaladas.
Variante Andes genera preocupación
Las autoridades sanitarias indicaron que el brote del MV Hondius estaría relacionado con la cepa Andes del hantavirus, una variante conocida por su rara capacidad de transmitirse entre humanos.
Sin embargo, la OMS reiteró que el riesgo de propagación masiva continúa siendo bajo y aseguró que no existe evidencia de una transmisión generalizada comparable con la pandemia del COVID-19.
Mientras tanto, pasajeros y tripulación permanecieron aislados después de que las autoridades de Cabo Verde impidieran inicialmente el desembarco del barco en el puerto de Praia. Dos tripulantes gravemente enfermos fueron evacuados hacia los Países Bajos para recibir tratamiento médico especializado.
Estados Unidos monitorea posibles casos
Autoridades sanitarias estadounidenses confirmaron que varios pasajeros regresaron al país tras abandonar el crucero y actualmente están siendo monitoreados.
En Georgia, dos personas permanecen bajo observación sin presentar síntomas. En Arizona y Texas también se vigilan pasajeros que, hasta el momento, continúan asintomáticos. Otros viajeros regresaron a Virginia, según reportes médicos.
El hantavirus fue identificado por primera vez en Estados Unidos en 1993, principalmente en regiones del suroeste del país.
No existe una cura específica
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico contra el hantavirus. Los expertos señalan que la atención médica temprana es clave para aumentar las probabilidades de supervivencia.
Las autoridades recomiendan evitar el contacto con roedores y limpiar cuidadosamente áreas contaminadas utilizando guantes y soluciones desinfectantes como cloro diluido. Los especialistas advierten no barrer ni aspirar excrementos de roedores, ya que esto puede liberar partículas infecciosas en el aire.
Aunque la OMS anticipa que podrían surgir nuevos casos relacionados con el crucero, los organismos internacionales insisten en que el riesgo de una epidemia global sigue siendo bajo.
