Miami, Florida – Las costas del sur de Florida enfrentan en 2026 una de las acumulaciones más severas de sargazo registradas en los últimos años, con extensas capas de algas marinas cubriendo áreas de Miami Beach Shores y otras zonas costeras, en un fenómeno que expertos califican como uno de los brotes más intensos en la historia reciente.
De acuerdo con reportes científicos y monitoreos oceánicos, el Gran Cinturón Atlántico de Sargazo ha superado el 75% de los máximos históricos, con una acumulación estimada entre 28 y 37 millones de toneladas métricas durante mayo de 2026. Este crecimiento masivo ha sido impulsado por el aumento de las temperaturas oceánicas, la escorrentía de nutrientes y cambios en las corrientes marinas, condiciones que favorecen la proliferación acelerada del alga.
Modelos de la NOAA indican que grandes masas de sargazo continúan desplazándose hacia la costa este de Florida durante el verano, lo que mantiene en alerta a autoridades locales y al sector turístico.
En el condado de Miami-Dade, las labores de limpieza han requerido una inversión aproximada de 3.9 millones de dólares anuales, utilizando maquinaria pesada como tractores y sistemas de rastrillado para retirar las acumulaciones de las playas. Sin embargo, el volumen actual ha superado la capacidad habitual de respuesta en varias zonas.
El impacto no es únicamente ambiental. Expertos advierten que el fenómeno podría generar pérdidas económicas significativas para la industria turística de Florida, estimadas en hasta 13.5 mil millones de dólares, debido a la reducción de visitantes y a posibles afectaciones a la salud pública.
Entre los efectos reportados se encuentran malos olores y emisiones de gases durante la descomposición del sargazo, lo que puede provocar irritación respiratoria en residentes y turistas, además de afectar la experiencia en las playas.
Las autoridades locales continúan monitoreando la evolución del fenómeno mientras refuerzan los esfuerzos de limpieza, en un intento por mitigar el impacto en una de las regiones más dependientes del turismo en Estados Unidos.