El candidato demócrata apuesta por su experiencia como empresario y activista comunitario y propone cambios en la cooperación entre las autoridades locales y las agencias federales de inmigración
Para Ricky Santiago, la inmigración se ha convertido en una de las principales preocupaciones que escucha de los residentes del Distrito Estatal 50 de Florida. Durante una entrevista con La Prensa, el candidato demócrata señaló que ha conversado con inmigrantes, particularmente venezolanos y cubanos, que viven con incertidumbre ante posibles detenciones y cambios en sus procesos migratorios.
Durante el reciente lanzamiento de su campaña por el Distrito 50, Santiago estuvo acompañado por otros candidatos de la zona de Lakeland, Florida, que también aspiran a distintos cargos de elección popular en los comicios del próximo 3 de noviembre.
“Tenemos muchísimos inmigrantes que están viviendo días sin dormir porque tienen un I-220A, un I-220B o dispositivos GPS”, afirmó Santiago, quien dijo haber conocido de cerca casos que, a su juicio, plantean cuestionamientos sobre el debido proceso.
El I-220A corresponde a una orden de liberación bajo reconocimiento mientras una persona continúa su proceso migratorio, mientras que el I-220B es una orden de supervisión utilizada en determinadas circunstancias cuando existe una orden final de deportación.
Santiago sostiene que esta situación ha cambiado la percepción política de algunos sectores de las comunidades cubana y venezolana. “Por años, cubanos y venezolanos favorecieron al Partido Republicano por el miedo al comunismo y otras razones, pero hoy han comenzado a reconocer que el Partido Demócrata es el que puede tenderles la mano y ayudar a cambiar las arbitrariedades de ICE”, afirmó.
Propuestas sobre inmigración
A partir de esas preocupaciones, Santiago plantea una serie de cambios relacionados con la participación de las autoridades locales en operativos federales de inmigración.
Entre sus propuestas se encuentra limitar, bajo determinadas circunstancias, la colaboración entre ICE y los departamentos de policía locales. También plantea que los agentes que participen en operativos migratorios estén claramente identificados y que se prohíba el uso de máscaras o capuchas durante esas operaciones.
“Queremos que tengan identificación que indique para qué agencia trabajan y prohibir terminantemente el uso de capuchas y máscaras”, señaló.
Otra de sus propuestas consiste en exigir órdenes judiciales para determinadas detenciones.
“Cuando lleguen los agentes de ICE, no pueden arrestar a cualquiera. Deben tener una orden de un juez. Si existe una orden judicial para detener a un criminal, no hay problema. Todos coincidimos en que los criminales deben ser detenidos. Pero los criminales no son los inmigrantes”, afirmó.
El candidato también dijo que trabaja con otros legisladores y líderes comunitarios para crear una red que permita coordinar respuestas ante las preocupaciones de las comunidades inmigrantes.
Una preocupación que considera personal
Santiago, quien es puertorriqueño y ciudadano estadounidense por nacimiento, explicó que su posición sobre inmigración también está relacionada con las familias que conoce desde hace décadas.
El candidato expresó preocupación por situaciones que, según su perspectiva, pueden afectar incluso a ciudadanos estadounidenses durante determinados operativos migratorios.
“Estamos hablando de algo que se puede resumir en una palabra: racismo. En 2026, en lugar de haber superado el racismo, estamos viviendo uno de los peores momentos de nuestra historia”, sostuvo.
El impacto en los pequeños negocios
Santiago también relaciona las políticas migratorias con la actividad económica de las comunidades hispanas. Según explicó, algunos operativos han generado temor entre clientes y trabajadores y, como consecuencia, pueden afectar a pequeños negocios.
Como ejemplo, mencionó una taquería mexicana cuyo propietario identificó como Roberto. Santiago afirmó que hace aproximadamente uno o dos meses se produjo allí un operativo durante el cual, según su relato, fueron detenidas 41 personas.
“Las personas ya no van a comer allí porque no se sienten seguras. Ese es otro de los problemas que estamos viendo en nuestras comunidades”, dijo.
Para Santiago, las consecuencias de los operativos migratorios pueden extenderse más allá de las personas directamente involucradas y repercutir en restaurantes y otros pequeños negocios que dependen de la actividad de las comunidades hispanas.
También expresó preocupación por personas con procesos migratorios pendientes. “Hay personas que tienen un proceso de asilo y están aquí legalmente, pero se les cancela el proceso, se les encierra y se violan sus derechos humanos”, aseguró.
Su compromiso con los veteranos
La defensa de los veteranos es otro de los temas que Santiago presenta como una prioridad personal. Explicó que su abuelo, quien participó en su crianza, sirvió en las Fuerzas Armadas y perdió las piernas cuando era joven.
“Mi abuelo perdió las piernas cuando era muy pequeño. Él vivía en Puerto Rico y los veteranos que residen en Puerto Rico no reciben exactamente la misma cobertura médica y los mismos tratamientos que quienes viven en Estados Unidos. Para mí eso fue un trauma y me prometí que algún día haría algo al respecto”, relató.
A partir de esa experiencia familiar, Santiago dijo que se involucró en iniciativas relacionadas con los beneficios y servicios para veteranos residentes en Puerto Rico.
“Los veteranos que viven en Puerto Rico enfrentan situaciones diferentes. Hay tratamientos que están cubiertos para un veterano que vive aquí, pero que pueden tener otras condiciones cuando esa misma persona vive en Puerto Rico”, explicó.
Según Santiago, algunos veteranos terminan pagando servicios médicos de su propio bolsillo y posteriormente deben solicitar reembolsos.
Del diseño arquitectónico al servicio público
La trayectoria de Santiago antes de la política también está vinculada al mundo empresarial. Explicó que es arquitecto y propietario de una compañía dedicada al diseño y que durante años ha participado en proyectos en Orlando.
“Tengo mi propia compañía y soy arquitecto. Llevo muchos años trabajando aquí y diseñando, entre otras cosas, la parte exterior de edificios”, dijo.
Santiago señaló que algunos de sus proyectos forman parte del paisaje arquitectónico de la ciudad.
“Muchos edificios y puntos icónicos de esta ciudad han sido hechos por las manos de este inmigrante”, afirmó.
Su experiencia profesional, sin embargo, no es el único componente de su trayectoria comunitaria. También ha participado en iniciativas relacionadas con Puerto Rico, los derechos de los inmigrantes y los derechos humanos.
Como vicepresidente de la Delegación Extendida Congresional para Puerto Rico, Capítulo de Florida, afirma haber trabajado en asuntos relacionados con la igualdad de derechos, el voto presidencial, los servicios de salud y los beneficios federales para los residentes de la isla, así como para veteranos y miembros activos de las Fuerzas Armadas.
Un llamado a participar
Al acercarse las elecciones, Santiago sostiene que uno de sus principales mensajes está dirigido a la participación electoral de los hispanos, independientemente de su afiliación política o lugar de origen.
“A toda la comunidad hispana, independientemente de las banderas, le digo que aquí somos una sola familia y necesitamos ponerle fin al abuso y al maltrato”, expresó.
El candidato también hizo un llamado a quienes todavía no están registrados para votar.
“Hay muchas personas que todavía no están registradas para votar porque piensan que no podemos ganar o que su voto no va a cambiar las cosas. Sí podemos. Tenemos los números, pero necesitamos que la gente se registre y salga a votar”, concluyó.
Para Santiago, la candidatura al Distrito 50 representa una nueva etapa de una trayectoria que, según afirma, ha estado marcada por el trabajo, el emprendimiento y la participación comunitaria. Su campaña busca ahora trasladar esas experiencias a la Legislatura estatal, con la inmigración, los veteranos, los derechos civiles y la participación electoral entre sus principales temas.




