Durante septiembre, la cadena apoyará a bancos de alimentos y organizaciones comunitarias en más de 40 mercados de Estados Unidos y abrirá 15 restaurantes con donaciones adicionales
ATLANTA.— Chick-fil-A inició septiembre, declarado Mes de Acción contra el Hambre, con una nueva iniciativa nacional que contempla donar hasta $1 millón a bancos de alimentos asociados con Feeding America, además de ampliar sus programas para apoyar a personas y familias que enfrentan inseguridad alimentaria.
La campaña contempla que Chick-fil-A, Inc. iguale los fondos recaudados durante eventos locales de recaudación organizados en restaurantes participantes de más de 40 mercados de Estados Unidos, hasta alcanzar el millón de dólares.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos permanentes de la compañía para combatir el hambre en las comunidades donde opera y crear conciencia sobre la inseguridad alimentaria, un problema que, de acuerdo con el estudio Map the Meal Gap de Feeding America, afecta a millones de personas en Estados Unidos. La organización estima que una de cada siete personas enfrenta inseguridad alimentaria.
Más de 200 millones de comidas desde 2020
Los nuevos esfuerzos se suman a programas como Chick-fil-A Shared Table, las iniciativas de ayuda durante desastres, las donaciones a bancos de alimentos locales y las subvenciones de los Chick-fil-A True Inspiration Awards.
En conjunto, la empresa señala que estas iniciativas han ayudado a proporcionar el equivalente a más de 200 millones de comidas desde 2020.
“En comunidades de todo el país, las personas se están uniendo durante el Mes de Acción contra el Hambre para ayudar a garantizar que todos tengan acceso a los alimentos y recursos que necesitan para prosperar”, afirmó Lisa Mann, directora de desarrollo de Feeding America.
La organización destacó que combatir el hambre requiere la participación de diferentes sectores y que las alianzas con empresas y comunidades pueden contribuir a fortalecer las redes locales de apoyo.
Shared Table: convertir excedentes en comidas
Uno de los principales programas de Chick-fil-A para combatir el hambre es Shared Table, creado en 2012 a partir de la iniciativa de un propietario-operador local que consideraba que los alimentos de calidad podían beneficiar a más personas.
A través del programa, los restaurantes participantes donan excedentes de alimentos de alta calidad a organizaciones sin fines de lucro de sus comunidades. Estas organizaciones posteriormente utilizan los alimentos para preparar comidas nutritivas destinadas a personas que enfrentan inseguridad alimentaria.
Desde su creación, más de 2,700 restaurantes participan en Shared Table, lo que representa más del 90% de los establecimientos Chick-fil-A. El programa trabaja con más de 1,600 organizaciones sin fines de lucro en todo el país y ha ayudado a proporcionar más de 50 millones de comidas.
“Alimentar a las personas es parte esencial de lo que hacemos. Creemos que ser un buen vecino significa contribuir al bienestar de las comunidades que tenemos el privilegio de servir”, señaló Andrew T. Cathy, director ejecutivo de Chick-fil-A, Inc.
Cathy agregó que, aunque la compañía está orgullosa del impacto alcanzado, reconoce que combatir el hambre requiere un compromiso continuo y el esfuerzo colectivo de comunidades, organizaciones y empresas.
Una experiencia para crear conciencia
Como parte de las actividades del Mes de Acción contra el Hambre, Chick-fil-A realizará el 30 de septiembre la Experiencia Chick-fil-A Shared Table en Nueva York, una actividad diseñada para mostrar al público el funcionamiento y el impacto del programa.
Por cada visitante que participe y conozca más sobre Shared Table, Chick-fil-A, Inc. donará una comida a The Bowery Mission, organización sin fines de lucro que forma parte del programa.
La experiencia busca mostrar de manera tangible cómo los excedentes de alimentos pueden convertirse en comidas para personas que las necesitan y motivar a los residentes a involucrarse en iniciativas contra el hambre dentro de sus propias comunidades.
Nuevos restaurantes también aportarán
La campaña tendrá además un componente vinculado a la expansión de la cadena. Chick-fil-A tiene previsto abrir 15 nuevos restaurantes durante septiembre y realizará una donación de $25,000 a un socio local de Feeding America por cada apertura.
La empresa considera estas acciones parte de una estrategia más amplia para apoyar a las comunidades donde sus restaurantes están presentes.
Con la combinación de donaciones, recaudaciones locales, alianzas con bancos de alimentos y el programa Shared Table, Chick-fil-A busca convertir su presencia en las comunidades en una herramienta adicional para ayudar a enfrentar uno de los problemas sociales más persistentes del país: el acceso limitado a alimentos suficientes y nutritivos.




