La decisión del Departamento de Transporte de Florida (FDOT, por sus siglas en inglés) de retirar las cámaras automáticas de lectura de matrículas, conocidas popularmente como cámaras Flock, de las carreteras estatales ha generado reacciones divididas entre residentes y autoridades.
Mientras algunos departamentos de policía defienden la tecnología como una herramienta para resolver delitos, otros residentes celebran su eliminación por considerar que representan una forma excesiva de vigilancia.
“Qué bueno que las quitaron. Uno siente que cada vez hay más cámaras vigilándonos”, comentó María Rodríguez, residente de Florida Central. “Yo pensé que eran como esas cámaras que te terminan enviando una multa de cientos de dólares por exceso de velocidad”.
Pero existe una diferencia importante: las cámaras Flock que están siendo retiradas no son cámaras de multas por velocidad ni cámaras utilizadas para multar a conductores que se pasan una luz roja.
¿Qué son realmente las cámaras Flock?
Las cámaras Flock son sistemas automatizados de reconocimiento de placas, conocidos en inglés como Automated License Plate Readers (ALPR).
Su función es capturar información sobre los vehículos que pasan frente a ellas, incluyendo la matrícula y características como el tipo, modelo o color del automóvil. Esa información puede ser utilizada por las agencias del orden público en investigaciones relacionadas con vehículos robados, personas desaparecidas o investigaciones criminales.
La legislación de Florida establece claramente que un sistema automatizado de reconocimiento de placas no puede utilizarse para emitir una notificación por una infracción de tránsito ni una multa uniforme de tráfico.
En otras palabras, la orden anunciada esta semana no elimina las cámaras que multan automáticamente por pasarse una luz roja ni los mecanismos utilizados para controlar la velocidad en determinados lugares.
La decisión se refiere específicamente a los lectores automáticos de placas instalados dentro de los derechos de vía del sistema estatal de carreteras.
El FDOT revocó las aprobaciones existentes para estos sistemas en carreteras estatales y dio a las agencias locales del orden público 30 días para retirar las cámaras instaladas.
Si las agencias no las retiran dentro de ese período, FDOT indicó que procederá a hacerlo.
La agencia también señaló que el rápido crecimiento en el uso de esta tecnología, combinado con reportes de posibles abusos, preocupaciones sobre la privacidad de los datos y esquemas de vigilancia, justificaba una acción inmediata.
La decisión se produjo después de que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, expresara preocupación sobre el uso de sistemas de vigilancia basados en inteligencia artificial.
“Lo que no queremos en el estado de Florida es tener un Estado de vigilancia digital impulsado por inteligencia artificial, donde todo lo que hacemos sea monitoreado en todo momento”, afirmó DeSantis.
El gobernador afirmó que no quiere que Florida se convierta en un lugar donde las actividades de los residentes sean monitoreadas constantemente a través de un sistema digital de vigilancia.
La decisión no ha sido recibida de la misma manera por todos los departamentos policiales.
Los departamentos del sheriff y otras agencias han señalado que los lectores automáticos de placas pueden ayudar a localizar vehículos robados, identificar automóviles relacionados con delitos y apoyar investigaciones de personas desaparecidas o sospechosos.
La medida no necesariamente obliga a retirar sistemas instalados en carreteras municipales o del condado. La decisión actual, sin embargo, representa uno de los movimientos más importantes de Florida en torno al uso de esta tecnología.




