La corredora de 20 años sufrió una emergencia cardíaca mientras participaba en los 21 kilómetros de la Maratón Medellín 2026. El alcalde Federico Gutiérrez aseguró que tuvo que ser reanimada en tres oportunidades.
La Maratón Medellín 2026 terminó marcada por una tragedia. Juliana Ávila Saouda, una joven de 20 años que había viajado desde Bogotá para competir en la prueba de 21 kilómetros, falleció después de sufrir una grave emergencia cardíaca durante la competencia.
El caso adquirió además relevancia pública al conocerse que Ávila era novia de Alejandro Restrepo Céspedes, hijo del vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo.
¿Qué ocurrió durante la carrera?
Según la información divulgada tras la emergencia, Ávila presentó complicaciones de salud durante la jornada deportiva y posteriormente fue trasladada al Hospital General de Medellín.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, aseguró que la situación fue especialmente crítica. Según el mandatario, la joven sufrió tres paros cardíacos y tuvo que ser reanimada en tres oportunidades.
Gutiérrez explicó que estuvo en contacto con la familia mientras la corredora permanecía bajo atención médica y calificó lo ocurrido como una situación “muy compleja”.
Los organizadores de la Maratón Medellín señalaron que la joven recibió atención desde el momento en que fue reportada la emergencia. Durante la misma competencia, un hombre de 40 años, con antecedentes de epilepsia, también requirió asistencia médica, aunque logró ser estabilizado.
El mensaje del vicepresidente Restrepo
Tras conocerse el fallecimiento, José Manuel Restrepo publicó brevemente una fotografía de Juliana junto a su hijo Alejandro.
“Juliana, dejas una huella profunda en nuestro hijo y en toda nuestra familia”, escribió el vicepresidente. La publicación fue eliminada pocos minutos después y, según la información disponible, posteriormente no había emitido otro pronunciamiento público sobre la tragedia.
La organización de la carrera expresó igualmente su solidaridad con los familiares y allegados de la corredora y pidió respeto por su privacidad durante el duelo.
Una tragedia que abre preguntas sobre las emergencias deportivas
Más allá de la dimensión personal del caso, la muerte de una deportista de apenas 20 años vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos médicos, la prevención y la capacidad de respuesta ante emergencias cardiovasculares en eventos deportivos masivos.
Por ahora, la información conocida señala que la corredora recibió asistencia y fue trasladada a un centro hospitalario. No se han divulgado detalles médicos suficientes que permitan establecer públicamente las causas específicas que desencadenaron la emergencia.
Los restos de Juliana Ávila serán trasladados a Bogotá, mientras familiares, amigos y la comunidad deportiva enfrentan el duelo por una muerte que transformó una jornada dedicada al deporte en una tragedia.




