Las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, en las que afirmó que la estadidad de Puerto Rico sería “terrible” para Estados Unidos, han reavivado el debate sobre el estatus político de la isla y el papel de los partidos nacionales en esa discusión.
Para el abogado y activista Anthony Suárez, estas expresiones representan un momento de claridad para muchos puertorriqueños que durante años han asociado la estadidad con el respaldo del Partido Republicano.
“Quiero darle gracias a Trump por declarar algo que era obvio para muchas personas”, afirmó Suárez en entrevista. “Muchos estadistas en Puerto Rico se identifican como republicanos porque históricamente se les dijo que esa era la vía para alcanzar la estadidad. Ahora Trump ha dicho claramente lo que muchos republicanos han pensado durante años”.
Suárez sostiene que estas declaraciones obligan a separar dos debates que con frecuencia se entrelazan: la conveniencia de la estadidad y la afiliación partidista.
El presidente Trump argumentó que una eventual admisión de Puerto Rico como estado podría favorecer al Partido Demócrata, al sumar representación en el Congreso y dos escaños en el Senado. Sobre este punto, Suárez reconoció que existe esa percepción, pero afirmó que la realidad política de la isla es más compleja.
“En Puerto Rico la gente se identifica principalmente con partidos locales, no con los partidos nacionales de Estados Unidos. Hay estadistas republicanos y demócratas, y también personas de otros partidos que favorecen la estadidad”, explicó.
Sin embargo, reconoció que la admisión como estado tendría un impacto significativo en el balance político nacional.
“Cada estado tiene dos senadores sin importar su tamaño. Puerto Rico tendría el mismo poder en el Senado que California, Texas o Nueva York. Ese es uno de los temores que expresan algunos republicanos, porque creen que esos senadores podrían alinearse con los demócratas”, indicó.
Suárez también criticó el silencio de algunos líderes políticos ante estas declaraciones.
“Si eres un líder estadista y republicano, y escuchas un comentario así sobre el pueblo que representas, tienes la responsabilidad de decir que está equivocado”, afirmó. “Se debe denunciar y defender la dignidad de los puertorriqueños”.
Sobre la diáspora puertorriqueña en Estados Unidos, señaló que existe una tendencia histórica hacia el Partido Demócrata, aunque no es absoluta.
“Hay muchos puertorriqueños republicanos. Algunos se sienten atraídos por la idea de un gobierno más pequeño y local, una filosofía asociada al Partido Republicano”, dijo.
Para Suárez, las recientes declaraciones del presidente exponen contradicciones de larga data en el debate sobre la estadidad.
“Trump le quitó la máscara a algo que muchos no querían admitir. Durante años se decía una cosa, pero cuando llegaba el momento de actuar, la estadidad nunca avanzaba. Ahora se está diciendo públicamente lo que realmente ocurre”, expresó.
Aun así, estima que los seguidores del movimiento MAGA probablemente mantendrán su apoyo al presidente pese a sus comentarios sobre Puerto Rico.
“No se puede negar que Puerto Rico sigue siendo un territorio bajo el control del Congreso. La pregunta es si es moralmente correcto que Estados Unidos mantenga una colonia en el siglo XXI mientras se presenta como defensor de la libertad y la democracia”, planteó.
Finalmente, adelantó que estos temas formarán parte de una conferencia académica sobre el estatus político de Puerto Rico que se celebrará en septiembre, con la participación de estudiantes y expertos en derecho constitucional.
Por su parte el abogado José Francisco quien es puertorriqueño y de afiliación republicana, dijo que es incorrecto asumir que Puerto Rico se convertiría automáticamente en un bastión demócrata.
“Puerto Rico es mucho más republicano de lo que muchos en Washington creen. La sociedad puertorriqueña es conservadora en temas de familia, religión, seguridad pública y libre empresa”, afirmó.
Agregó que estos valores podrían alinearse con sectores importantes del Partido Republicano en Estados Unidos.
Afirmó que cualquier proyección electoral sigue siendo especulativa.
“Si Donald Trump se opone a la estadidad porque piensa que Puerto Rico sería demócrata, parte de una premisa equivocada”, expresó. “Nadie puede garantizar cómo votaría Puerto Rico como estado”.